Cronomicón

En el camino: La utopía de Vasco de Quiroga

Vasco de Quiroga nació en un pueblo de poético nombre, Madrigal de las Altas Torres, en España, hacia 1470, aproximadamente. Estudió Jurisprudencia en Salamanca y después de ocupar algunos cargos en los tribunales españoles, fue recomendado para convertirse en oidor en la Nueva España, lo cual significaba asumir un cargo de juez, que estaba obligado a escuchar a las partes en un proceso judicial. Llega, así, a estas tierras en 1531 e inicia un proyecto que deriva de un texto que impactó a Europa, “Utopía”, de Tomás Moro, el famoso canciller de Enrique VIII en Inglaterra, cuyo trágico fin lo convirtió en mártir de la iglesia católica. El siglo XVI presenció la aparición de muchos libros que planteaban el diseño de sociedades ideales, como la Ciudad del Sol de Campanella y la Nueva Atlántida de Francis Bacon. Es una época de transición la del Renacimiento, pues el mundo feudal empieza a transformarse y el mundo moderno despunta tímidamente en el horizonte. Ahí encaja la utopía del “Tata Vasco”, como le llamarán los indígenas a Vasco de Quiroga.De esta manera el fraile funda un hospital, el Hospital de Santa Fe, a unos kilómetros de la Ciudad de México, que se replicará en otras partes de la república, con el propósito de construir sociedades sencillas y humildes, de impronta cristiana, que difundieran el evangelio. Michoacán será el estado mexicano donde desarrollará principalmente su labor misionera. Es importante señalar que el reconocimiento de Vasco y de otros frailes se basará en el humanismo renacentista, que reconocerá en los indígenas como sujetos pensantes y capaces de establecer comunidades bien organizadas, sin afán de lucro y pacíficas, en las que se trabajará seis horas, se enseñan oficios útiles y se promueven costumbres dentro de la moderación, como quería el mismo Platón en “La República”, el antecedente antiguo de las utopías.En 1537 le nombra Carlos V obispo de Michoacán y se convierte en un benefactor de los purépechas, que lo reconocen como tal y funda también el Colegio de San Nicolás Obispo, que será el antecedente de la Universidad Nicolaíta. El 14 de marzo de 1565 fallece Quiroga, dejando tras de sí una serie de textos que recogen sus experiencias y sus proyectos, tales como “Doctrina para los Indios” y “Sermones”, reglas y ordenanzas para el gobierno de los hospitales de Santa Fe, México y Michoacán, entre otros. La bibliografía crítica a la que ha dado la vida y obra de Vasco de Quiroga es muy amplia, en ese sentido recomiendo la investigación de Silvio Zavala, “Ideario de Vasco de Quiroga”, así como “La Utopía Moro en la Nueva España y otros estudios”. Asimismo una “Biografía de Tata Vasco” de Paul L. Callens, de la Universidad Pontificia de Salamanca; un trabajo de Francisco Martín Hernández, con el título de “Don Vasco de Quiroga, protector de los indios”, y de Paz Serrano, “Vasco de Quiroga: utopía y derecho en la conquista de América”, editada por el Fondo de Cultura Económica.Finalmente, en el balance histórico, habría que reconocer la importante labor educativa y humanista de figuras como Vasco de Quiroga, sin olvidar los episodios de violencia y dolor que los indígenas padecieron en ese choque de culturas que empezó en 1492.gr

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