
Durante su conferencia matutina, la mandataria insistió en que “México no avala que ningún país utilice su poder para imponer cambios de administración”.
“Estar de acuerdo o no con el régimen de Maduro o con el chavismo en Venezuela es una cosa. Pero otra es que una potencia, un país, se lleve a la fuerza a su presidente. Con eso no podemos estar de acuerdo nunca”, expresó.
Sheinbaum enfatizó que se trata de un principio que, más allá de posturas ideológicas y políticas, debe ser compartido por toda la sociedad mexicana. “Para los que buscan una intervención externa en México para fortalecerse, vean el caso de Venezuela, cómo Estados Unidos hizo de un lado a la oposición”, declaró.
“Es un asunto de la soberanía del pueblo de Venezuela, como lo es de México o de cualquier país del mundo. No se puede aprobar”, sostuvo.
La presidenta defendió la tradición diplomática de México y recordó que la política exterior del país ha estado ligada históricamente a la defensa de la soberanía. Mencionó que estos valores están consagrados en la Constitución mexicana.
“Es algo muy valioso que tenemos los mexicanos con nuestra política exterior. Nosotros no podemos estar de acuerdo nunca con que un país invada a otro fuera del marco de la Carta de las Naciones Unidas”, señaló Sheinbaum, y añadió que las acusaciones contra el gobierno de Maduro no justifican las acciones estadounidenses.
Finalmente, la presidenta concluyó que la Constitución obliga al Poder Ejecutivo a “defender la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de los conflictos”.