
Irán, cuna de una de las civilizaciones más antiguas e influyentes de la humanidad, la persa, atraviesa por su peor crisis política desde la Revolución Islámica, acontecida en 1979, tras la caída del régimen del sah Mohammad Reza Pahvlani y el ascenso del gobierno teocrático del ayatolá Ruhollah Jomeini.
Aquel evento, retratado en obras literarias y cinematográficas como Persepolis y Argo, cambió el destino de la nación de Medio Oriente, además de generar un impacto en toda la región, que aún perdura: desde las naciones árabes e Israel, hasta Estados Unidos. Hoy, 46 años después, el pueblo iraní pasa por una nueva efervescencia, la cual ya provocó miles de muertos.

¿Qué esta pasando en Irán y por qué hay protestas masivas, que han dejado miles de fallecidos?
Desde el 28 de diciembre de 2025, Irán vive quizá la mayor ola de protestas desde la revolución islámica de 1979, con manifestaciones que han llegado a las 31 provincias y han sido protagonizadas por sectores muy diferentes de la sociedad, desde mujeres y comerciantes, hasta estudiantes y trabajadores.
De acuerdo a la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), citada por la agencia EFE, con corte al martes 13 de enero, al menos 3 mil 428 manifestantes han fallecido en los 18 días de protestas antigubernamentales en Irán debido a la represión de las fuerzas estatales, mientras que “miles” más han resultado heridos.
Las protestas se iniciaron por la crisis económica, especialmente la fuerte caída del valor de la moneda local (rial) y el aumento de precios de alimentos y combustibles, que ha deteriorado el poder adquisitivo de millones de iraníes.
Aunque empezaron por razones económicas, las manifestaciones, donde las mujeres también han tenido un papel protagónico, han evolucionado hacia una crítica al régimen teocrático y llamados explícitos al fin de la República Islámica, con lemas como “muerte al dictador” y demandas de cambio político profundo.
Las fuerzas de seguridad han respondido con fuerza letal: organizaciones de defensa de derechos humanos estiman que miles de personas han sido asesinadas y decenas de miles detenidas, aunque las cifras precisas varían debido al apagón de comunicaciones impuesto por el gobierno.
Desde el 8 de enero de 2026, el gobierno iraní ha impuesto un apagón casi total de internet y comunicaciones, estrategia usada tradicionalmente para dificultar la coordinación de los manifestantes y limitar la difusión de información.
Médicos y hospitales en ciudades como Teherán han informado de centenares de heridos con lesiones graves, incluyendo impactos de armas de fuego en ojos y cabeza, lo que refleja el nivel extremo de violencia en la represión, según el medio británico The Guardian.
La revista norteamericana TIME, por su parte, asegura que la justicia iraní está acelerando procesos penales y posibles ejecuciones contra miles de detenidos, incluyendo casos de civiles acusados de “moharebeh” (enemistad con Dios) que podrían ser ejecutados sin juicios justos.
En medio de la crisis social y política, la agencia Reuters reportó que decenas de iraníes están cruzando fronteras hacia países vecinos como Turquía para escapar de la violencia y la represión, mientras varios gobiernos, incluida la administración estadounidense de Donald Trump, aconsejan a sus ciudadanos abandonar Irán por seguridad.
Iraníes exiliados en Israel, Europa y Canadá también han realizado protestas contra el régimen teocrático: en redes sociales, se han vuelto virales las imágenes de mujeres quemando fotos del ayatolá Ali Khamenei.
Elon Musk, por su parte, ha ofrecido su servicio de internet gratuito Starlink a los manifestantes de Irán, quienes padecen un bloqueo de comunicaciones.

Las amenazas de Trump... ¿habrá una nueva guerra en Medio Oriente?
La Casa Blanca no se ha quedado callada ante los sucesos en Irán... por el contrario, ha azuzado a los manifestantes para que continúen sus protestas contra su gobierno, liderado por el ayatolá Ali Khamenei y el presidente Masoud Pezeskhian, cuyo poder está limitado por las decisiones del primero.
En su plataforma Truth Social, Donald Trump escribió mensajes como: “¡PATRIOTAS IRANÍES, SIGAN PROTESTANDO! ¡TOMEN EL CONTROL DE SUS INSTITUCIONES!”, y urgió a que se registren los nombres de quienes reprimen a manifestantes, además de asegurar que “la ayuda esta en camino”.
El presidente estadounidense anunció, asimismo, que impondrá un arancel del 25 por ciento a cualquier país que haga negocios con Irán, con la intención de ahogar económicamente al régimen por su represión.
Paralelo a las sanciones, Trump dijo que se están considerando opciones militares o medidas más enérgicas si continúa la represión y las ejecuciones, además de que canceló todas las reuniones con representantes iraníes mientras continúe la violencia contra manifestantes.
El martes, el equipo del Consejo de Seguridad Nacional del presidente Trump se reunió para preparar opciones militares en Irán que el mandatario estadounidense podría ordenar en los próximos días, según indicó al Washington Post una fuente cercana a la reunión.
El vicepresidente, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, han sido parte del equipo que ha diseñado esta lista de opciones militares, al tiempo que se han puesto sobre la mesa otras vías como nuevas sanciones económicas, ciberataques o un apoyo más claro a los movimientos de protestas, que se han extendido por ciudades de todo el país.
La respuesta oficial de Irán ha sido acusar a Estados Unidos y a Israel de incitar las protestas y responsabilizarlos de violencia interna, por lo que el régimen del ayatolá amagó con atacar bases militares de Estados Unidos como represalia.

¿Qué pasará con Irán? Esto dicen analistas
Analistas del Council of Foreign Relations señalaron que, si bien el sistema clerical ha sobrevivido a múltiples crisis, el actual levantamiento representa una presión inusual sobre el liderazgo, desafiando tanto la autoridad de Jamenei como las capacidades de gobernanza de figuras como Pezeshkian.
Las protestas en la República Islámica de Irán, que comenzaron el 28 de diciembre por reclamos económicos, evolucionaron rápidamente hacia un llamado abierto al cambio de régimen.
Ergo, lo que inició como una crisis doméstica podría convertirse en un punto de inflexión regional, con potencial para alterar los equilibrios políticos en Medio Oriente.
De acuerdo al Council of Foreign Relations, esta crisis se desarrolla en un momento en que la influencia regional del Estado Islámico se ha debilitado significativamente.
Asimismo, para los países vecinos y otras potencias regionales, la inestabilidad interna en Irán representa tanto oportunidades estratégicas como profundas incertidumbres sobre el futuro político de la región.
Los expertos del Council on Foreign Relations, en un texto denominado What Iran’s Protest Means for Countries in the Middle East, analizaron cómo distintos actores perciben las protestas, entre ellos Israel, los Estados del Golfo, Líbano y Turquía.
En el caso de Israel, existe esperanza de un cambio de régimen en Teherán, debido a la histórica enemistad marcada por la retórica antiisraelí, el programa nuclear iraní y el apoyo a grupos como Hezbolá y Hamás, aunque también se preparan para un escenario adverso si el régimen se mantiene en el poder.
En tanto, la ONG Iran Human Rights (IHRNGO) detalló que entre el 8 y 12 de enero se registraron al menos 3 mil 379 muertes, incluidos manifestantes y al menos 121 miembros de las fuerzas estatales, cifra que calificó de “mínimo absoluto”, ya que nuevos informes y testimonios “ilustran aún más la magnitud de la violencia”.
Al menos 15 iraníes fallecidos por la represión tenían menos de 18 años, según IHRNGO, que afirma que el número de muertes verificado por sus fuentes desde el estallido de las protestas en diciembre se ha contabilizado en 15 provincias de la República Islámica.
Según datos recopilados por la organización, más de 10 mil personas han sido arrestadas desde que comenzaron las protestas.
Varios testigos dijeron a IHRNGO que las fuerzas estatales en Karaj utilizaron ametralladoras pesadas DShK contra los manifestantes: en Rasht, uno de los principales centros de las protestas, un testigo describió una represión generalizada y asesinatos de manifestantes.
Según el testimonio de un testigo en Rasht recogido por la ONG, un grupo de jóvenes manifestantes quedó atrapado en la zona del bazar, entre incendios y rodeado por las fuerzas de seguridad; alzaron las manos en señal de rendición, pero aun así fueron asesinados a tiros._Con información de EFE, The Guardian y The Washington Post.