
El cielo de América Latina es analizado como un tablero de señales tras la advertencia de Estados Unidos para partes de México, Panamá, Colombia y Ecuador, ante “situaciones potencialmente peligrosas”, que incluso podrían perturbar los sistemas de navegación por satélite.
Mientras la tensión política escala tras los últimos movimientos de Washington, plataformas de monitoreo aéreo permiten observar rutas, despegues y patrullajes que, leídos en conjunto, ofrecen una fotografía de cómo se están comportando las aeronaves de las fuerzas armadas estadounidenses.
Datos de Flightradar24 muestran aeronaves oficiales de Estados Unidos rondando México, Colombia, Centroamérica y el Caribe, en una secuencia que coincide con advertencias públicas del presidente Donald Trump.
Los aviones militares de EU que rondan México, Colombia y Venezuela
En las últimas horas se registraron trayectorias de aeronaves estadounidenses que llamaron la atención por su ubicación y propósito.
El STATE69, un De Havilland Canada Dash 8-300 adscrito al Departamento de Estado de Estados Unidos, apareció volando sobre el espacio aéreo venezolano, en las inmediaciones de Valencia y Caracas, tras despegar de Bogotá.
La presencia de una aeronave oficial estadounidense en esa franja aérea se produce después de la captura de Nicolás Maduro a inicios de 2026. Ahora, el interés estratégico se centra en el petróleo venezolano.
El segundo movimiento en el radar mostró la aeronave D328, un Dornier C-146A Wolfhound de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que despegó de Tegucigalpa, Honduras. Este modelo es utilizado habitualmente por el Comando de Operaciones Especiales para transporte táctico.
La región centroamericana ocupa una posición estratégica en las rutas del tráfico de drogas y en la cooperación de seguridad con Washington. La presencia de este tipo de aeronaves sugiere una intensificación logística, en sintonía con la presión estadounidense sobre los países vinculados a la producción y tránsito de estupefacientes.
El tercer protagonista del recorrido aéreo fue el TEAL71, un Lockheed Martin WC-130J Weatherbird, detectado sobre el Golfo de México. Operado por la Reserva de la Fuerza Aérea, este avión está diseñado para recolectar datos meteorológicos dentro de tormentas tropicales y huracanes.
Aunque su misión es científica, su presencia no pasa inadvertida en el contexto actual y las amenazas de Trump. El Golfo conecta rutas energéticas, comerciales y de seguridad.
Las amenazas y presión de Trump a México
El presidente de Estados Unidos afirmó que México está gobernado por los cárteles y lanzó advertencias sobre posibles incursiones terrestres. Aunque extremas, esas declaraciones adquieren otro matiz cuando se observan los movimientos en el espacio aéreo regional.
Desde el año pasado, la presión de Washington para frenar el tráfico de drogas, en especial el fentanilo, se intensificó.
La idea de bombardear ubicaciones de cárteles en territorio mexicano ha rondado la Casa Blanca desde el primer mandato del actual presidente. En aquel momento, la jerarquía militar estadounidense logró descartar esa opción. Hoy, el planteamiento reaparece. De acuerdo con un reporte del Times, algunos funcionarios en Washington presionan para que el ejército o la CIA realicen ataques con drones contra presuntos laboratorios de drogas.