
La difusión masiva de archivos vinculados al caso Jeffrey Epstein, impulsada por la Epstein Files Transparency Act, ha hecho circular millones de referencias a personajes públicos y eventos sociales de alto perfil. Entre los nombres que aparecen con más frecuencia figura el del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y también, de forma menos directa, una mención al Cártel de Sinaloa dentro de un testimonio incluido en los registros publicados.
De acuerdo con los documentos, hay testimonios que describen supuestas fiestas privadas de alto nivel donde la socialización fue intensa, y donde en uno de ellos se menciona al Cártel de Sinaloa en supuestas actividades que no han sido verificadas por las autoridades.
Es importante señalar que este tipo de referencias no constituyen pruebas judiciales, sino que se trata de declaraciones recopiladas por investigadores que aún deben contrastarse y verificarse.
¿Qué se ha podido confirmar de estos archivos?
Apariciones
Aunque el nombre de Donald Trump aparece miles de veces en el material liberado (incluyendo referencias a encuentros sociales con Jeffrey Epstein en décadas pasadas) no hay cargos ni veredicto judicial que lo vincule formalmente con delitos a partir de estos archivos.
Los documentos reflejan comentarios, testimonios y quejas que no se han confirmado legalmente y que en muchos casos provienen de denuncias no corroboradas.
La mención puntual del Cártel de Sinaloa
La referencia al Cártel de Sinaloa surge en el contexto de un testimonio que señala la existencia de videos de “fiestas de alto perfil y actividades ilícitas”, pero no hay evidencia sólida ni datos verificables que prueben una relación directa entre el grupo criminal mexicano y personas específicas presentes en esos eventos.
DOJ has since killed this link. This is what was there: https://t.co/urnzMvyccO pic.twitter.com/qXXmQNYhu7
— Jake Tapper 🦅 (@jaketapper) January 30, 2026
¿Qué no está verificado?
La gran mayoría de documentos difundidos son archivos no clasificados, que contienen quejas, testimonios y material sin corroborar. En estos no se puede establecer, con certeza, que Trump o cualquier otra figura haya cometido delitos descritos en el texto.
Además, las referencias al crimen organizado aparecen en secciones específicas de testimonios individuales, no en informes oficiales verificados por investigadores independientes.
Este tipo de filtraciones tienden a mezclarse con especulaciones en redes y las teorías de algunos medios, lo que puede generar malentendidos e información que puede llegar a malinterpretarse.
En La Crónica de Hoy, consideramos valioso concluir y recordar que:
- Los documentos del caso Epstein incluyen referencias a Donald Trump en contextos sociales de décadas pasadas
- Existe al menos un testimonio dentro de esos archivos que menciona al Cártel de Sinaloa en relación con fiestas
- No hay confirmación judicial de vínculos comprobados ni acusaciones firmes basadas en esas menciones
- La información publicada es parcial, en muchos casos sin verificación, y debe analizarse con prudencia
Este tipo de revelaciones alimenta debates globales sobre transparencia y el escrutinio de figuras poderosas, pero hacer la diferencia entre rumor y evidencia es clave para comprender la magnitud real de estos archivos y del impacto social que podrían tener, incluso más allá del mediático.