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La candidata oficialista, favorita, abraza la deriva autoritaria del presidente Rodrigo Chávez, aliado de su homólogo salvadoreño

Costa Rica elige presidente bajo el fuerte influjo de Bukele

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Elecciones en Costa Rica La candidata a la Presidencia de Costa Rica por el partido oficialista Pueblo Soberano, Laura Fernández, habla con periodistas en un centro de votación durante las elecciones este domingo, en Cartago (Jeffrey Arguedas/EFE)

La imagen de Costa Rica de oasis de paz en medio de la convulsa Centroamérica pierde brillo, empañada por la sombra del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, cuyo modelo autoritario de tolerancia cero con el crimen organizado, se ha colado con fuerza en los programas electorales de los candidatos a las elecciones presidenciales costarricenses.

Este domingo, 3.7 millones de costarricenses eligen presidente y los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el periodo 2026-2030, tras una campaña política marcada por el tema de la inseguridad relacionada al narcotráfico, catalogado por la población como el principal problema del país, pese a tener la democracia más estable de América Latina.

Varios candidatos adoptaron su eslogan de “mano dura” contra el crimen para hacer campaña, pero quien más explotó su cercanía ideológica con Bukele es el actual presidente Rodrigo Chaves, un ex funcionario del Banco Mundial con una agenda neoliberal-populista, que abrazó el modelo Bukele en los dos últimos años. Su partido Pueblo Soberano, fundado en 2022, incluso adoptó el mismo color que el movimiento de Bukele: el emblema azul turquesa.

Cambio de época

Como la Constitución prohíbe la reelección, Chaves lanzó al ruedo su exministra, Laura Fernández, quien, según varias encuestas, lidera cómodamente y logrará tal vez superar el 40 por ciento necesario para imponerse en primera vuelta.

Aun siendo poco carismática, sin perfil político propio, Rodríguez se beneficia del apoyo y la popularidad de su mentor y de la debilidad de sus contrincantes. El mejor posicionado entre las 20 candidaturas de una oposición dividida es el economista Alvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, rozando el 10 por ciento de intención de voto.

La candidata oficialista del derechista Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, ha prometido mano dura contra el crimen organizado, la posibilidad de establecer un estado de excepción en zonas conflictivas, reformar el Poder Judicial y las leyes contra la criminalidad y terminar la construcción de una mega cárcel inspirada en el modelo implementado en El Salvador por el presidente de ese país, Nayib Bukele.

Sin embargo, todavía puede haber sorpresas, advierten los expertos consultados por DW, ya que un tercio del electorado está indeciso y, en el pasado, las encuestas no fueron muy confiables.

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