
Este martes, individuos armados atacaron las comunidades de Woro y Nuku en el estado de Kwara, en el centro-oeste de Nigeria, ocasionó la muerte de 175 personas, según informó un líder comunitario local.
“Hasta el momento, hemos recuperado 175 cadáveres. Muchos de ellos se encontraron en el bosque durante una búsqueda realizada por jóvenes y personal de seguridad”, declaró por teléfono a última hora del miércoles Khaleed Abba, líder comunitario de Woro.
“Algunas de las víctimas tenían las manos atadas a la espalda, lo que claramente significa que fueron capturadas y atadas antes de ser ejecutadas por los atacantes. Los atacantes corearon términos yihadistas mientras atacaban a los aldeanos. Muchas personas siguen desaparecidas, incluidas mujeres y niños”, agregó.
El portavoz de la Policía estatal, Adetoun Ejiire-Adeyemi, confirmó los ataques, pero precisó que las fuerzas de seguridad no pueden facilitar, de momento, una cifra de víctimas.
No obstante, el gobernador de Kwara, Abdulrahman Abdulrazaq, que visitó la pasada noche a líderes tradicionales de las comunidades afectadas, aseguró en su cuenta de X que “al menos 75 musulmanes locales fueron masacrados a sangre fría simplemente por negarse a rendirse ante extremistas que predicaban una doctrina extraña”.
“Condeno el ataque y comparto el dolor de la comunidad”, puntuaizó Abdulrazaq, al agregar que el presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, ha aprobado el despliegue inmediato de un batallón del Ejército para ejecutar la ‘Operación Escudo de la Sabana’ en la zona, con el propósito de “expulsar a los elementos terroristas y prevenir nuevos ataques”.
En un vídeo que acompaña a su mensaje en X, el gobernador indicó que los atacantes “mienten bajo su inmolación, fieles a su fe islámica. Y estos aldeanos no quieren ningún cambio”.
“Y debido a que se niegan a cambiar la doctrina de su fe, fueron atacados y masacrados. Es diferente a lo que solíamos ver, donde secuestraban o saqueaban a personas. Pero esto fue una masacre pura”, finalizó, sin atribuir el ataque a un grupo terrorista concreto.
Algunos estados de Nigeria, sobre todo en el centro y noroeste, sufren ataques constantes de bandidos, término usado para nombrar a bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates, que las autoridades tildan en ocasiones de “terroristas”.
A esta inseguridad se suma la actividad del grupo yihadista Boko Haram en el noreste del país.
En el noroeste, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebby y Sokoto desde hace unos años. (Con información de EFE)