
Un ex-trabajador de una guardería en el norte de Londres fue condenado este jueves a 18 años de prisión por abusar de manera “perversa” de niños pequeños a su cargo mientras trabajó en este establecimiento.
Vicent Chan, de 45 años, recibió la sentencia tras comparecer ante el Tribunal de la Corona de Wood Green, al norte de la capital británica, tras haber admitido previamente ser culpable de 56 cargos, entre ellos agresión sexual con penetración, agresión sexual con tocamientos y creación de imágenes indecentes.
El juez de distrito John Dodd decretó 18 años de cárcel para Chan por un catálogo de abusos “completamente malvado, perverso y depravado” que duraron 15 años. Deberá pasar al menos dos tercios de su sentencia entre rejas y ocho años adicionales en libertad condicional.
El pedófilo, nacido en el Reino Unido y de ascendencia china, llegó a filmar a niños menores de dos años y a realizarles tocamientos sexuales mientras dormían en la guardería Bright Horizons, ubicada en el barrio de West Hampstead, que ha sido cerrada tras este caso.
Además, una investigación paralela de la Policía Metropolitana de Londres (Met) reveló que Chan había tomado vídeos por debajo de las faldas de alumnas en clase cuando trabajaba como asistente en otro colegio de la capital británica.
También confesó haber espiado a niñas y mujeres mientras se desnudaban en sus habitaciones y en el baño; haber asaltado sexualmente a una mujer mientras dormía y acumular un catálogo de 26 mil imágenes indecentes de niños en internet, incluidos vídeos de violaciones.
El magistrado aseguró que los delitos tempranos de Chan, más enfocados en miradas y grabaciones, escalaron al empezar a trabajar en la guardería en 2017 y pasaron a ser más premeditados para evitar ser descubierto.
Los padres de las víctimas menores, que asistieron al juicio, han iniciado acciones legales contra Bright Horizons y han pedido que se procese a la propia guardería.
“Creemos que sus errores en materia de protección crearon el terreno perfecto para un depredador. Chan no era un lobo solitario, y fue capaz de operar durante años en un lugar de trabajo donde las medidas de seguridad fallaron, fueron minimizadas o ignoradas”, indicaron en un comunicado a través de su bufete de abogados, Leigh Day.