Mundo

Las redadas en Minneapolis dejaron imágenes de uniformados matando a dos activistas y el arresto de un niño de 5 años

El zar de la frontera anuncia el fin del despliegue de agentes del ICE en Minnesota

ice-minneapolis-2026
Represión Carteles de los dos estadounidenses asesinados por agentes del ICE en Minneapolis

La brutal represión de los agentes del ICE en Minneapolis ha concluido; no por arrepentimiento ante las consecuencias de las redadas: dos ciudadanos (blancos) muertos tras ser considerados “terroristas” o el arresto de un niño de 5 años, sino por el grave daño a la imagen del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de los republicanos, a nueve meses de las elecciones de medio término.

Tom Homan, nombrado “zar de la frontera” por el presidente, anunció este jueves que la brutal operación contra la inmigración lanzada a principios de diciembre en el estado de Minnesota, con el foco puesto en la comunidad somalí de Minneapolis, “ha concluido”.

“Le he propuesto, y el presidente ha estado de acuerdo, que concluya la Operación Metro Surge“, dijo Homan en una conferencia de prensa celebrada en Minneapolis a primera hora de la mañana. “Hubo una reducción significativa [de agentes] la semana pasada, y esta continuará la próxima”, añadió.

En estos 72 días, un destacamento de hasta 3,000 agentes federales, entre miembros del Servicio de Aduanas y Control de Inmigración (ICE) y de la Patrulla Fronteriza (CBP), han estado desplegados en la ciudad y en el estado, pese al fuerte rechazo social y de sus gobernantes demócratas.

“Ya no es un estado santuario”

Según el zar, la campaña “ha dado los resultados satisfactorios” que el Gobierno de Trump esperaba y destacó el trabajo junto a los funcionarios estatales y locales “para mejorar la coordinación”.

“Como resultado de nuestros esfuerzos aquí, Minnesota ya no es un estado santuario para los delincuentes", dijo Homan, tras remarcar que se han llevado a cabo más de 4,000 arrestos, aunque no dio detalles sobre cuáles de esos arrestos fueron de personas con antecedentes penales.

Desde que Trump ordenó reforzar la presencia de agentes migratorios en Minnesota, dos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, murieron tras ser disparados a sangre fría por los agentes en dos hechos separados.

Tras el fallecimiento del segundo, mientras protestaba por las redadas de los agentes en la ciudad, la tensión entre los manifestantes y los efectivos federales escaló a tal nivel que Trump llegó a amenazar con activar la Ley de Insurrección para desplegar al Ejército, lo que generó protestas masivas por la deriva fascista del gobierno republicano.

La tensión social en máximo, con brusca caída de la popularidad de Trump en las encuestas, llevó al mandatario republicano a defenestrar al comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, quien causó indignación tras mostrarse desafiante en público siempre con un abrigo declarado similar a los que usaba el jefe de la Gestapo nazi.

Pese a que se pone fin al despliegue masivo, el zar avanzó que un “pequeño contingente de personal” permanecerá durante un tiempo en el estado para “transferir el mando y control completos a la oficina local”.

El anuncio de la retirada llega mientras en el Capitolio ambos partidos negocian un paquete de financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que, de no llegarse a un acuerdo que limite el poder del ICE, podría forzar un cierre parcial de la Administración, el segundo en lo que va de año.

Ciudadanía organizada

Desde el inicio de la Operación Metro Surge, vecinos de todo el estado de Minnesota se organizaron para repeler lo que consideraban como una ocupación, dado que los 3,000 agentes enviados por Trump superan con mucho el número total de policías de Minneapolis.

Montaron grupos de chat en la red de mensajería encriptada Signal, y en ellos intercambiaban información sobre avistamientos de agentes del ICE, que circulaban enmascarados, armados hasta los dientes y en coches sin identificar. Cuando descubrían una operación en marcha acudían a grabarla y a entorpecerla con el sonido de sus silbatos, que se convirtieron en el símbolo de la resistencia en estas semanas.

Fue en dos de esos encuentros en los que los agentes mataron a Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de un hospital para veteranos de Minneapolis, y Good, una poeta, madre de tres hijos. Ambos tenían 37 años.

Ninguna de esas dos muertes ha desembocado en el arresto de sus responsables. En ambos casos, la Administración de Trump defendió a los agentes, a base de pintar a las víctimas como “terroristas domésticos”.

“Pensaron que podrían doblegarnos”

El Ayuntamiento de Minneapolis reaccionó al anuncio de Homan con “optimismo”. “Pensaron que podrían doblegarnos, pero el amor por nuestros vecinos y la determinación de perseverar pueden sobrevivir a una ocupación”, declaró su alcalde, Jacob Frey, en un comunicado enviado a los medios.

“Estos patriotas de Minneapolis están demostrando que no se trata solo de resistencia; apoyar a nuestros vecinos es profundamente estadounidense. Esta operación ha sido catastrófica para nuestros negocios, y ahora es el momento de una gran recuperación. Demostraremos el mismo compromiso con nuestros residentes inmigrantes y la misma perseverancia en esta reapertura, y espero que todo el país nos apoye para avanzar juntos”.

Tendencias