
En medio de la crisis energética y económica que vive Cuba, el Gobierno de Guatemala anunció que dejará de contar con el programa de asistencia de salud con médicos de la sila caribeña, por lo que su apuersta es reforzar sus sitema sanitario con profesionales locales.
Las autoridades guatemaltecas anunciaron que el término de este programa con médicos cubanos se dará de manera gradual, programa que se ha mantenido por 30 años y que dará un giro de timón por las presiones de Donald Trump.
Derivado de los llamados de Trump para cesar en su apoyo al programa sanitario de Cuba, el Ministerio de salud guatemalteco informó que la brigada sanitaria de la isla estaba conformada por 412 profesionales médicos y 333 doctores, que brindaban atención a la salud.
El ministerio guatemalteco expresó en un comunicado que la decisión está basada en “un análisis técnico” para consolidar el sistema nacional de salud, “garantizando en todo momento la continuidad de los servicios”.
Los amagos de Washington han rendido frutos a raíz de la imposición de aranceles a naciones que sigan ayudando a Cuba, principalmente a quien entregue o venda combustible.
En febrero del 2025, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró la restricción de visas para los funcionarios y exfuncionarios cubanos implicados en las misiones médicas del país en el extranjero, a funcionarios de gobiernos extranjeros y sus familiares directos vinculados al programa.
“Los programas de exportación de mano de obra de Cuba, que incluyen las misiones médicas, enriquecen al régimen cubano y, en el caso de los contingentes de batas blancas en el extranjero, privan a los cubanos de a pie de la atención médica que necesitan desesperadamente en su país de origen”, destacó Marco Rubio.
Países como Paraguay, Guyana y Bahamas también ya dieron por finalizados los programas de médicos cubanos. Asimismo, las autoridades guatemaltecas mencionaron que los profesionales de la salud de la isla, de ahora en adelante serán contratados de manera independiente y directa.
Derivado de esta situación, el Primer Ministro de la isla caribeña de Santa Lucía, Philip Pierre, expuso que Estados Unidos coaccionó a su gobierno para que no destinara médicos a Cuba a capacitarse y a asociados de otros países les instó a prohibir la entrada de personal de la salud cubanos.
Debido a eso, la embajada de Estados Unidos negó haber tenido comunicación con autoridades de Santa Lucía acerca de la capacitación de médicos, aunque admitió haber pedido consumar el programa con apoyo de los médicos cubanos y que tienen presencia en muchos países del mundo.
Anteriormente, la embajada estadounidense en Guatemala criticó el programa cubano en una publicación de redes sociales con el fin de alegar que “la explotación de trabajadores médicos por parte de Cuba no es solo un asunto de derechos humanos, sino que también puede poner en peligro a los pacientes”.
Asimismo, argumentó que existían informes en los que se aseguran que el personal médico cubano cuentan con formación deficiente. Hasta el momento, la embajada no ha evidenciado tales informes.
El ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala, informó a través de una carta fechada el 6 de enero pasado, el fin de los servicios que presta el personal médico cubano. Adicionalmente, la embajada de Cuba en Guatemala no ha emitido ningún comentario respecto a esta situación.
El gobierno cubano por muchas décadas ha enviado a miles de profesionales de la salud a trabajar en zonas marginadas de diversos países. El personal médico solo recibe una mínima fracción económica de lo que pagan las naciones que reciben este servicio de salud, ya que las denuncias que han llegado deesde varios puntos del mundo, es el régimen de Miguel Díaz Canel el que se quedá con más del 60 por ciento de las aportaciones por los trabajos de los galenos de la isla.
Según el Archivo Cuba (organización de derechos humanos con sede en Miami), se estima que el régimen de la isla gana más de 4 mil millones de dólares al año con la exportación de trabajadores de salud, construcción, educadores, entre otros.
Conforme retiren el personal médico cubano, el Ministerio de Salud guatemalteco pondrá en acción un plan de sustitución escalonado, con el objetivo de contratar a trabajadores locales, aumentar incentivos de puestos de difícil acceso y reajustes del personal sanitario.
Fernando González Davison, experto en Sociología del Desarrollo y Relaciones Internacionales, explicó que los médicos cubanos acudían a zonas indígenas y a las más desfavorecidas de Guatemala que habían sido desatendidas por el gobierno o afectadas gravemente por la guerra civil del país.
González Davison añadió que la corrupción en los servicios sociales y la negativa de los médicos locales en asistir en zonas lejanas, creó vacíos en el sistema médico que los médicos cubanos llenaron. Además, los recortes del gobierno estadounidense en su ayuda exterior a los países en desarrollo el año pasado ya habían perjudicado a la gente con escasos recurso de Guatemala.
La Crónica de Hoy 2026