Con una gorra con la leyenda “Golfo de América”, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se presentó en Corpus Christi, Texas, afirmando que el cambio de nombre a la cuenca oceánica fue una decisión que México “aceptó sin problemas”.
“Las resplandecientes costas del Golfo de América. Eso es una de las cosas que hicimos. Hicimos tantas cosas, que es como un, no quiero llamarlo un pequeño detalle, porque es muy importante, pero es como un pequeño detalle. Dije: ¿Saben?, deberíamos cambiar el nombre, tenemos el 92 por ciento de la costa", declaró el mandatario estadunidense.
No obstante, la información oficial data que la Unión Americana posee un máximo del 46 por ciento de la extensión del Golfo, mientras que México cuenta con una extensión mayor del 49 por ciento y el resto es parte de la isla de Cuba.
México rechaza el cambio de nombre al Golfo
Después de que Trump hizo oficial el cambio de nombre del Golfo (aplicado exclusivamente en Estados Unidos), la presidenta de México, Claudia Sheinbaum rechazó la modificación, pues asentó que es un denominación histórica reconocida internacionalmente.
Cuando Google realizó el cambio en los mapas, las autoridades mexicanas demandaron a la plataforma para aclarar que esa medida solo aplica para el territorio estadounidense.
La Crónica de Hoy 2026