
La tensión en Medio Orienten volvió a subir luego de que la Guardia Revolucionaria iraní difundiera un mensaje en el que asegura que prepara ataques contra oficinas de grandes tecnológicas estadounidenses instaladas en la región.
El anuncio, difundido por la agencia Tasnim, califica a estas empresas como “compañías terroristas espías” y afirma que sus instalaciones serán consideradas blancos legítimos a partir del miércoles por la noche.
Lista de las posibles empresas que atacara Irán
En su comunicado, este cuerpo militar señaló que las oficinas de compañías como Microsoft, Apple, Google, HP, Intel, Meta, IBM y Boeing, entre otras, quedarían dentro de la lista de posibles objetivos.
La advertencia vino acompañada de un llamado directo al personal que labora en esos sitios: “Para preservar sus vidas, se recomienda a los empleados alejarse inmediatamente de sus lugares de trabajo”.
Ataques iranís dirigidos a Siemens, Telecom y AT&T
Mientras se difundía la lista de las 18 empresas señaladas, el Ejército iraní aseguró haber lanzado drones suicidas contra instalaciones estratégicas en el aeropuerto Ben Gurión y en la ciudad de Haifa, al norte de Israel.
Según su versión, los ataques estuvieron dirigidos a centros de comunicación, telecomunicaciones e infraestructura vinculados a firmas como Siemens, Telecom y AT&T.
El anuncio contra las compañías tecnológicas se suma a la cadena de advertencias y represalias ocurridas en las últimas semanas.
Irán sostiene que la guerra declarada por Washington y Tel Aviv ha provocado una escalada que lo obliga a responder con acciones militares, incluido el cierre del estrecho de Ormuz y ataques contra posiciones clave en Medio Oriente.
Hasta ahora, no hay confirmación independiente sobre los daños provocados por los drones en Israel ni reacciones oficiales de las empresas mencionadas.
Sin embargo, la advertencia de la Guardia Revolucionaria apunta a un escenario más amplio, en el que las corporaciones tecnológicas podrían quedar atrapadas en un conflicto que ya desborda lo militar y se extiende a la esfera económica y comunicacional.
Las agencias de seguridad de distintos países permanecen en alerta ante la posibilidad de nuevos ataques en las próximas horas.