
Durante un acto en la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump fue cuestionado sobre si mantiene la idea de retirar a Estados Unidos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El presidente respondió que la Alianza “no ha estado a la altura” y aseguró que “muy pronto” se verá su decisión, una frase que reavivó los temores de una posible salida de Washington del mayor bloque militar del mundo.
Las críticas del mandatario no son nuevas. A lo largo de sus dos mandatos ha reprochado a los países europeos la falta de apoyo en distintos frentes, pero en las últimas semanas el tono se ha endurecido debido a la operación Furia Épica, lanzada por EU e Israel el 28 de febrero contra Irán.
Según Trump, varios aliados han cerrado espacio aéreo y bases militares, lo que ha sido interpretado por la Casa Blanca como una falta de compromiso.
En ese contexto, Trump llegó incluso a afirmar que, en este momento, las relaciones de Estados Unidos con China (su rival estratégico) son mejores que con la propia OTAN; también insinuó que, si alguna vez estalla una guerra entre ambas potencias, la Alianza Atlántica “no estaría ahí”.
El presidente ha hecho llamados constantes a los gobiernos europeos y asiáticos para que intervengan en la crisis del estrecho de Ormuz, parcialmente bloqueado por Teherán en respuesta a Furia Épica. Ese corredor marítimo es clave para el tránsito de petróleo y gas a nivel mundial, y su cierre parcial ha elevado la tensión internacional.
Aunque Trump ha dado declaraciones contradictorias sobre el tema que hace una semana aseguró que el estrecho “se abrirá de forma natural” cuando termine el conflicto, este lunes endureció la advertencia.
Dijo que Irán tiene hasta mañana a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT) para reabrir el paso; de no hacerlo, EU atacará centrales eléctricas e infraestructura estratégica dentro del país.