
El Gobierno de Irak negó este sábado que fuerzas de Estados Unidos hayan detenido un buque cisterna cargado con crudo iraquí cerca del estrecho de Ormuz por presuntos pagos realizados a Irán para permitir su tránsito por esa zona estratégica.
A través de un comunicado, el Ministerio de Petróleo desmintió las versiones que comenzaron a circular sobre el supuesto aseguramiento de la embarcación y rechazó que existieran cobros de tasas de tránsito a la República Islámica de Irán para facilitar el paso del petróleo iraquí.
La dependencia señaló que, junto con la Compañía Estatal de Comercialización de Petróleo (SOMO), mantiene el compromiso de cumplir con todas las leyes y regulaciones internacionales que rigen la exportación de crudo y sus derivados.
Además, hizo un llamado a medios de comunicación y usuarios de redes sociales a verificar la información antes de difundirla y a recurrir únicamente a fuentes oficiales para evitar la propagación de noticias falsas.
El desmentido ocurre en un momento especialmente delicado para la región. Mientras el estrecho de Ormuz continúa con restricciones al tráfico marítimo, las exportaciones petroleras de Irak registraron una caída cercana al 90 por ciento en comparación con los meses previos al conflicto en Irán del pasado 28 de febrero, de acuerdo con la más reciente actualización del ministerio.
La situación en ese corredor marítimo mantiene en alerta a los mercados internacionales. El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles para el comercio energético mundial, ya que por esa vía suele transitar alrededor del 20 por ciento del petróleo que se comercializa en el planeta.
Irak, uno de los países fundadores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el segundo mayor productor del grupo después de Arabia Saudita, enfrenta así un doble desafío: desmentir versiones que podrían afectar la confianza en sus exportaciones y, al mismo tiempo, sortear las consecuencias de las restricciones marítimas en una de las rutas más importantes para el suministro global de crudo.
Las limitaciones en el paso por Ormuz también han golpeado a otros productores de la alianza OPEP+, cuyos envíos se han visto afectados por la reducción del tráfico en la zona. En medio de la incertidumbre, Bagdad insiste en que sus operaciones petroleras se apegan a la legalidad internacional y busca contener la desinformación alrededor de uno de los temas más sensibles para la economía iraquí.