
El candidato de la izquierda peruana Roberto Sánchez se proclamó vencedor de las reñidas elecciones presidenciales, basándose en el conteo rápido, que le otorgó 50.14% sobre la candidata derechista, Keiko Fujimori, que perdería sus cuartas elecciones consecutivas, de nuevo por un estrechísimo márgen, esta vez por 49.89%.
Nada más conocer la victoria que le otorga el conteo rápido, Sánchez salió al balcón para declararse ganador y para saludar a su padrino político, el expresidente Pedro Castillo, a quien prometió en campaña concederle el indulto por su “encarcelamiento injusto”, luego de su intento de golpe de Estado hace dos años.
“Es el día de la recuperación de la democracia”, declaró Sánchez.
Keiko, desaparecida
Los datos del conteo rápido se anunciaron con el 50% de los votos oficiales escrutados, en los que la situación es idéntica a la anunciada por dos sondeos a boca de urna: la victoria de Fujimori por apenas un punto de diferencia.
Sin embargo, la decisión de Keiko de no salir a saludar a sus simpatizantes sugiere que ha optado por la máxima cautela.