
Catorce recién nacidos murieron tras declararse un incendio este miércoles en el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán (PIMS) de Islamabad, el hospital público más grande del país, debido a la explosión de un compresor de aire acondicionado. Solo un bebé sobrevivió tras ser rescatado por un médico.
La Policía de la capital paquistaní declaró que los bebés sufrieron quemaduras graves, por lo que se requieren pruebas de ADN para su identificación.
Los padres de los 14 recién nacidos fallecidos denunciaron que la puerta de la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) estaba cerrada con llave y que no había personal de guardia cuando se desataron las llamas.
“Todavía no les habíamos puesto nombre”
“La puerta estaba cerrada con llave, por lo que los padres y familiares no pudieron entrar a sacar a los bebés. Perdí a mis gemelas de tres días en el incendio. Quedaron tan quemadas que no pudimos reconocerlas”, denunció Bahadur Khan, de 50 años.
Según relató, su esposa fue sometida a una cesárea para dar a luz a las bebés y aún se recupera en la sala de emergencias del hospital, sin saber que sus hijas no han sobrevivido.
“Todavía no les habíamos puesto nombre y hoy solo nos entregaron partes de su cuerpo en un ataúd. Ofrecimos la oración fúnebre sin siquiera saber si eran los restos de nuestras hijas”, relató Khan.
Otro de los padres, Abdullah, también acusó al centro hospitalario de negligencia médica. “Mienten. Dicen que la puerta estaba abierta, porque yo mismo estaba presente intentando entrar, pero no pude rescatar a mi hijo”.
UCI cerrada para evitar robos
Un empleado del hospital, bajo condición de anonimato, respaldó las versiones de las familias y aseguró que la única enfermera de guardia había cerrado la puerta antes de ausentarse para evitar robos de recién nacidos, una práctica recurrente en el centro.
“Tres de nosotros logramos entrar rompiendo los cristales con las manos y resultaron heridos”, dijo el empleado.
El hospital rechaza las acusaciones
La portavoz del centro, el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán (PIMS), Aneeza Jalil, aseguró que en el momento del suceso había personal del hospital en la sala y que su presencia puede verificarse mediante las grabaciones de las cámaras de seguridad, aunque aún no se han hecho públicas.
“Había dos médicos y dos enfermeras disponibles en ese momento, y la puerta de la UCIN no estaba cerrada con llave”, declaró. “Un total de 75 personas, entre personal, padres, familiares y bebés, han sido rescatadas del edificio”, afirmó Jalil, que señaló que los cuerpos de los 14 niños ya han sido entregados a sus familias.
La portavoz del centro atribuyó la imposibilidad de evacuar a los menores a que se encontraban conectados a equipos médicos.
El ministro federal de Salud, Mustafa Kamal, aseguró que no se perdonará a quien resulte responsable de cualquier negligencia.
Tras el suceso, el primer ministro, Shehbaz Sharif, suspendió de inmediato al secretario federal de Salud, Aslam Ghauri, y ordenó la creación de un comité de investigación para esclarecer los hechos.