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El autor materal del genociodio de musulmanes de Srebrenica murió con 84 años mientras cumplía cadena perpetua en un penal de la ONU en Países Bajos

Muere en la cárcel de La Haya el exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, el “carnicero de los Balcanes”

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Muerte de un criminal Ratko Mladic durante una revisión de su juicio en 2021, tras confirmarse su condena a cadena perpetua por genocidio en Srebrenica (JERRY LAMPEN/EFE)

El exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, condenado a cadena perpetua por su responsabilidad en crímenes de guerra en Bosnia, como el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo, murió este jueves a los 84 años, debido a una larga enfermedad, en el centro de detención de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.

Aunque llevaba 15 años entre rejas, fue condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional de La Haya (TPIY) en noviembre de 2017 por su participación en el genocidio de Srebrenica. Mladic orquestó en julio de 1995 la masacre que acabó con la vida de al menos 8,000 varones musulmanes de Bosnia en una zona designada previamente como “segura” por la ONU. Hasta la fecha, sigue siendo la peor atrocidad cometida en Europa desde la II Guerra Mundial.

“Regalamos la Srebrenica serbia al pueblo serbio. Ha llegado el momento de vengarnos de los ‘turcos’”, declaró Mladic ante las cámaras tras tomar la ciudad, empleando un término despectivo para referirse a los musulmanes bosnios.

Asimismo, el TPIY imputó a Mladic la dirección de la campaña de terror contra la población civil en Sarajevo, capital de Bosnia, que declaró la independencia en 1992, en plena desintegración de Yugoslavia, lo que llevó a la minoría serbia a declarar la guerra, con el apoyo de Belgrado. En el asedio de Sarajevo murieron más de 10,000 personas, entre ellas unos 1,500 niños.

Mladic también fue condenado por el secuestro de cascos azules de la ONU durante el bombardeo de la OTAN a Belgrado en 1995.

“Le negaron morir en tierra serbia”

Tras confirmarse el fallecimiento, los abogados de Mladic acusaron a los responsables de La Haya de negarle morir en su tierra, a sabiendas de que estaba desahuciado. “Esa dignidad no le fue concedida al general Ratko Mladic”, denunciaron.

El pasado 18 de agosto, la defensa de Mladic presentó una moción solicitando su liberación de forma urgente por razones humanitarias y su traslado a un hospital o centro de cuidados paliativos designado en Serbia.

“La defensa lamenta profundamente que esos esfuerzos no fueran aceptados por la presidenta del MTPI antes de su fallecimiento”, señalaron los abogados en alusión a Graciela Gatti Santana, presidenta del Mecanismo Residual para los Tribunales Penales Internacionales, creado por el Consejo de Seguridad de la ONU para dar seguimiento a los dos casos juzgados por crímenes de lesa humanidad y genocidio: la exYugoslavia y Ruanda.

Según denunciaron, su petición “no buscaba alterar la sentencia o la condena”, sino permitir que el desahuciado pasara sus últimos días “rodeado de sus familiares más cercanos”.

El tribunal abre una investigación

El MTPI anunció la apertura de una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento del exgeneral serbobosnio.

De momento, se conoce que el tribunal consideró que Mladic tenía la adecuada atención médica en La Haya.

Un héroe para los serbios

Los medios de Serbia cercanos al Gobierno informan de su muerte como la de una de las personas más importantes de la historia del país, así como de la República Srpska, una de las entidades que conforman el Estado de Bosnia-Herzegovina.

“La muerte del general Ratko Mladic supone una gran pérdida para el pueblo serbio, y la historia demostrará que su encarcelamiento representa la mayor ignominia de la humanidad; funcionarios de la Republika Srpska afirmaron que la imagen y el legado del general quedarán inscritos en las páginas más brillantes de la historia de las guerras de liberación”, reseñó la radio-televisión pública serbobosnia RTRS.

El diario ‘Politika’ de Belgrado se refirió al condenado por crímenes de guerra como “un símbolo de la defensa de la República Srpska” y “una de las figuras más importantes de la historia reciente de Serbia”.

El editor jefe del tabloide ‘Informer’, cercano al presidente del país, Aleksandar Vucic, aseguró que “la verdadera noticia de hoy no debería ser la muerte de Ratko Mladic, sino su asesinato en el Tribunal de La Haya”.

Ese diario recuerda que tan solo hace una semana, el presidente serbio solicitó a la citada corte internacional la liberación de Mladic para que pudiera morir en su propio país y recuerda que la petición fue rechazada.

“Que la memoria de sus crímenes no muera con él”

En el otro extremo, el Centro Memorial de Srebrenica, que honra la memoria de los más de 8,000 civiles musulmanes asesinados por las fuerzas serbobosnias en 1995, hizo un llamado para que la muerte de Mladic no suponga el olvido de las víctimas de los crímenes de guerra por los que fue condenado.

“Ahora queda la parte más difícil del trabajo: no permitir que la verdad, la responsabilidad y la memoria mueran con él”, declaró en sus redes sociales el director de la institución, Emir Suljagic.

Sobre la muerte en la cárcel de Mladic, Suljagic declaró: “No hay mucho que decir al respecto. Ese hecho tampoco cambia mucho: no resucita a los muertos, no borra las fosas comunes, no cambia los veredictos ni convierte a un criminal en una figura histórica”.

Durante el conflicto bélico, Suljagic, de entonces 17 años, se refugió con su familia de la persecución serbobosnia en el enclave de Srebrenica, una zona que había sido entonces declarada ‘protegida por la ONU’.

Su dominio del inglés y su labor como traductor para Naciones Unidas le permitieron evitar ser una víctima más de la ejecución masiva de hombres y niños del enclave tras la caída de la ciudad en manos serbobosnias en julio de 1995.

“Lo miré a los ojos en julio de 1995. Veía a un hombre que ya había decidido qué les sucedería a las personas que me rodeaban, incluida la inmensa mayoría de mis conocidos”, recordó Suljagic.

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