
A tan sólo una semana de que Jacob Coxon, exinvestigador de Anthropic, realizara la contundente declaración de que la Inteligencia Artificial “podría matarnos a todos”, un antiguo ingeniero de Google DeepMind en Singapur afirmó haber dejado su puesto en la empresa después de reconocer que la IA “tiene el potencial de acabar con la humanidad”.
De acuerdo con Bilal Chughtai, cuya función en la compañía de Google consistía en la investigación sobre seguridad y alineación para sistemas de inteligencia artificial general, “es posible que no haya tiempo suficiente” para evitar las consecuncias que tanto él como Coxon, junto a otros investigadores, han advertido este año sobre dicha tecnología.
Bilal Chughtai, exingeniero de Google DeepMind sostiene que la IA podría acabar con la humanidad
Tras las declaraciones expuestas por Coxon, el debate respecto al acelerado desarrollo de la Inteligencia Artificial en la era moderna se ha apoderado con fuerza de la conversación en el sector investigador de esta tecnología, pues más especialistas en la materia se han posicionado en contra del ritmo precipitado que las empresas desarrolladoras de IA han impulsado en los últimos años y continúan impulsando día a día.
“Creo firmemente que la IA tiene el potencial de acabar con todos nosotros, y que tal vez se nos esté acabando el tiempo para evitarlo”, escribió Bilal Chughtai, exinvestigador de un laboratorio de Singapur abierto por la empresa Google DeepMind en noviembre del año pasado.
Entre los hechos que respaldan la advertencia y que Chughtai describió en su perfil de LinkedIn, señaló el ritmo del progreso de la IA desde 2022; en aquel año, la tecnología había pasado de sistemas “curiosamente inútiles” a convertirse en agentes automatizados capaces de escapar del control de sus operadores de seguridad y llevar a cabo ciberataques, tipo de delincuencia que ha incrementado el uso masivo de la IA en casos de espionaje industrial, creación de códigos maliciosos y robo de credenciales.
“Las capacidades de IA de vanguardia están mejorando mucho más rápido que nuestra comprensión de la alineación de la IA”, escribió, realizando un llamado a la coordinación entre las empresas de esta herramienta tecnológica para ralentizar el desarrollo a un ritmo que la sociedad pueda gestionar y abordar los posibles riesgos antes de que causen daños graves en la humanidad.
Finalmente, Bilal Chughtai sostuvo que seguirá trabajando este tema en BlueDot Impact, organización sin fines de lucro que capacita a personas en seguridad, gobernanza y bioseguridad de la IA.
¿Qué otros investigadores han advertido el peligro de la IA?
El pasado martes 8 de septiembre de 2026, tanto excolaboradores como personas empleadas actuales del sector de investigación de Inteligencia Artificial, alertaron sobre la evolución acelerada de la tecnología y los riesgos que podría tener para el futuro de la humanidad.
Jacob Coxon, exinvestigador de la compañía Anthropic, inclusó abandonó su puesto ante la falta de responsabilidad y respuesta a las advertencias realizadas; de manera pública, expuso que ejecutivos e investigadores comparten su preocupación: “En privado oigo a esas mismas personas expresar su temor. Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro”.
Evan Hubinger, actual científico de Anthropic, coincidió con los comentarios de Coxon y afirmó que “la probabilidad de que la IA destruya a la humanidad en la próxima década supera el 10 %”, mientras que Dario Amodei —director ejecutivo de Anthropic— abogó por ralentizar el ritmo del desarrollo de la IA avanzada, postura que fue presuntamente respaldada por Elon Musk y Sam Altman (CEO de OpenAI), según Reuters.
“Yo diría que las probabilidades de que la IA tome el control son de aproximadamente una entre tres; no es cuestión de lanzar una moneda al aire, pero sí lo suficientemente altas como para justificar medidas urgentes”, fue una de las declaraciones compartidas en el ensayo de Alex Turner —excientífico de Google DeepMind— publicado este lunes por The Guardian.