
Flávio Bolsonaro ha pasado en poco más de 24 horas de acariciar la gloria y convertirse en presidente de Brasil al infierno de la persecución policial y a la posibilidad de acabar condenado, como su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Las especulaciones sobre el paradero de Flávio Bolsonaro se han disparado después de que el candidato ultra, derrotado en las elecciones presidenciales de Brasil del pasado domingo, haya incumplido la orden judicial de entregar su pasaporte, emitida por la Corte Suprema de Brasil en el marco de una investigación sobre lavado de dinero.
La Policía Federal (PF) de Brasil ha reforzado los controles fronterizos, mientras que el Gobierno argentino ha negado tener constancia de su entrada en ese país, ante las informaciones periodísticas sobre la posibilidad de que hubiese tomado un vuelo privado tras cruzar la frontera. Pero, de momento, nadie de su entorno ni de la dirigencia de su Partido Liberal (PL) ha podido señalar dónde se encuentra.
“La izquierda miente”
Por su parte, Eduardo Bolsonaro negó que su hermano mayor haya salido del país suramericano rumbo a Estados Unidos, donde él mismo vive bajo el amparo de su aliado, el presidente Donald Trump, tras huir debido a varias investigaciones judiciales en su contra.
Eduardo dijo que eran “mentiras” los rumores sobre una supuesta huida del senador ultraderechista.
“Eso es la izquierda queriendo justificar acciones en su contra”, afirmó en un mensaje de WhatsApp.
El hermano del candidato derrotado vive en EU desde 2025 para evitar lo que él tacha de “persecución judicial”, y la semana pasada sugirió que Flávio Bolsonaro siguiera sus pasos en caso de perder los comicios presidenciales.
Esa declaración fue citada por el magistrado del Supremo Alexandre de Moraes para justificar la orden de entrega de pasaportes por un supuesto riesgo de fuga, poco después de la conclusión del escrutinio.
Tras ser notificado de la orden el lunes por la mañana, Flávio Bolsonaro aseguró que entregaría los pasaportes y que se defendería de esa “aberración”. Pero no lo hizo.
Por otra parte, la Dirección de Migraciones de Argentina afirmó hoy que “no tiene registros” de la entrada del senador ultraderechista en su territorio, mientras que el portavoz de la Presidencia del país, Adrián Ravier, aseguró que este no ha pedido asilo.
Las especulaciones se desataron después de que el medio argentino Infobae informara sobre una presunta salida del candidato presidencial hacia Argentina, donde cuenta con el apoyo de su aliado, el presidente Javier Milei, desde donde tomaría un vuelo privado en dirección a EU.
Flávio Bolsonaro obtuvo un 48 % de los votos en los comicios del domingo, frente al 52 % del presidente reelecto, Luiz Inácio Lula da Silva.
El domingo, Flávio aspiraba a convertirse en el próximo presidente de Brasil. Hoy, derrotado en las urnas y bajo la presión de la justicia, su futuro político ha quedado eclipsado por una pregunta que nadie de su entorno ha logrado responder: ¿dónde está el heredero político de Jair Bolsonaro?