
México enfrenta una emergencia por diabetes que continúa entre las principales causas de decesos en el país pues tan solo en 2024 se registraron 112,641 muertes por esta enfermedad, la segunda causa de muerte en el territorio nacional, de acuerdo con cifras preliminares del INEGI.
Paralelamente, datos del Instituto Nacional de Salud Pública muestran que en 2022 el 18.3% de la población adulta (equivalente a 14.6 millones de personas) vive con diabetes.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, organizaciones como El Poder del Consumidor y el Instituto Nacional de Salud Pública, advierten que México enfrenta una emergencia por diabetes mientras que las bebidas azucaradas siguen aportando decenas de miles de casos nuevos cada año
Asimismo, durante los últimos 30 años la incidencia diabetes y enfermedades cardiovasculares ha aumentado en más del doble.
México –agregan--es uno de los mayores consumidores de bebidas azucaradas: 166 litros por persona al año; este consumo es responsable de hasta el 14.9% de las muertes por diabetes.
Un estudio publicado en Nature Medicine estimó que en México el 30% de los casos nuevos de diabetes tipo 2 (169,425 casos) y el 14.9% de las muertes por esta enfermedad son atribuibles a estas bebidas.
En el caso de las enfermedades cardiovasculares, 13.5% de los nuevos casos (60,850) y 9.2% de los decesos se atribuyen al consumo de bebidas azucaradas, ubicando al país entre los más afectados a nivel mundial.
Explican que la diabetes no ocurre de manera aislada pues coexiste con hipertensión, obesidad y dislipidemias, y se potencia en entornos con alta disponibilidad y marketing de productos con azúcares añadidos.
Desde 2014, el impuesto a bebidas azucaradas en México redujo su compra entre 6% y 12% en los primeros años con el mayor impacto en hogares de menores ingresos y proyectando una reducción de decenas de miles de casos de diabetes e infartos evitados.
Los panelistas advirtieron sobre la interferencia de la industria de bebidas azucaradas en las políticas de salud pública.
Acusaron que empresas refresqueras mantienen campañas de marketing social, patrocinios deportivos y alianzas institucionales que buscan proyectarlas como parte de la solución, mientras presionan para frenar o debilitar medidas como el impuesto a bebidas azucaradas, la regulación de publicidad infantil o las políticas escolares.
En este sentido, Christian Torres, coordinador de conflicto de interés en El Poder del Consumidor, agrega que “en México, la interferencia de la industria refresquera en las políticas de salud pública ha sido sistemática, estructural y sostenida, y se ha visto facilitada por la omisión del Estado.