
El descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca fue consecuencia directa de un exceso de velocidad en un tramo con restricciones operativas claras. Así lo estableció la Fiscalía General de la República (FGR) tras el análisis técnico de la información recuperada de la locomotora siniestrada, incluidos los datos de la llamada caja negra.
El accidente, ocurrido un domingo por la mañana en la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, dejó un saldo de 14 personas fallecidas y decenas de lesionados. A bordo del convoy viajaban alrededor de 250 pasajeros que se trasladaban de Oaxaca hacia Veracruz.
Qué provocó el descarrilamiento del Tren Interoceánico
La fiscal Ernestina Godoy explicó que desde las primeras horas posteriores al siniestro, personal ministerial y pericial de la FGR se desplazó a la zona para asumir la investigación.
La Fiscalía Especializada de Control Regional realizó inspecciones en la vía férrea, tanto en el punto exacto del descarrilamiento como en cinco kilómetos previos y posteriores, además de revisar a fondo el tren involucrado, compuesto por dos locomotoras y cuatro vagones de pasajeros.
El informe de la FGR indica que las diligencias incluyeron levantamientos topográficos, recolección de indicios con cadena de custodia, verificación de los sistemas de acoplamiento y el aseguramiento de la caja registradora de datos de la locomotora activa, que mostró el exceso de velocidad del tren, causa del accidente.
Godoy explicó que en estos trabajos participaron especialistas en ingeniería civil, ferroviaria, mecánica, eléctrica, informática, telecomunicaciones y seguridad industrial, así como policías de la Agencia de Investigación Criminal.
¿Qué arrojó la caja negra sobre el descarrilamiento del Tren Interoceánico?
El eje central de la investigación se encuentra en los registros de la caja negra, una herramienta tecnológica diseñada para almacenar información inalterable sobre la operación del tren. Los datos extraídos permitieron reconstruir con precisión el comportamiento del convoy antes y durante el accidente.
De acuerdo con la FGR, la velocidad máxima autorizada en el tramo donde ocurrió el siniestro era de 50 kilómetros por hora para trenes de pasajeros. Sin embargo, el convoy ingresó a la curva a 65 kilómetros por hora. No se trató de un hecho aislado, en tramos rectos previos, donde el límite era de 70 kilómetros por hora, el tren alcanzó hasta 111 kilómetros por hora.
El análisis también mostró que, aunque el sistema de frenado funcionaba correctamente y el tren realizó detenciones completas en estaciones anteriores, hubo una aceleración súbita después de esos puntos. El maquinista incrementó de manera considerable la velocidad hasta llegar a la curva donde la locomotora principal salió de la vía.
Ernestina Godoy subrayó que las inspecciones técnicas descartaron daños previos en la infraestructura ferroviaria. No se encontraron fallas en rieles, durmientes, fijaciones, balasto o terraplenes que pudieran haber provocado el descarrilamiento. Tampoco se detectaron anomalías mecánicas en el tren, cuyo peso total ronda las 400 toneladas.
De acuerdo a la FGR las ruedas, superficies de rodadura y mecanismos de acople fueron revisados conforme a la normatividad vigente, sin que se identificaran defectos que comprometieran la operación. Para la la Fiscalía, estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que el factor determinante fue el incumplimiento de las reglas de operación.
El informe técnico subraya que el exceso de velocidad en un tren tiene consecuencias más severas que en un vehículo convencional. El peso, la masa del convoy y el radio de la curva incrementan la fuerza centrífuga, lo que favorece que el tren salga de las vías y vuelque.
Antes del punto del siniestro, el convoy atravesó seis curvas consecutivas. En la primera lo hizo a 52 kilómetros por hora y, en las siguientes, aumentó progresivamente la velocidad hasta alcanzar los 65 kilómetros por hora con los que ingresó y permaneció en la curva donde ocurrió el descarrilamiento.
¿FGR va por chofer del tren Interocánico?
Con base en los elementos recabados, la Fiscalía General de la República informó que ejercerá acción penal por la probable comisión de homicidio culposo y lesiones culposas contra quienes resulten responsables de la operación del tren.
Ernestina Godoy señaló que las investigaciones continúan para descartar otros factores, pero la autoridad sostiene que existen elementos suficientes para afirmar que el exceso de velocidad fue determinante para el descarrilamiento