
Muro flotante — El bloqueo al cruce de migrantes hacia Estados Unidos procedentes de México será total y para reforzar las medidas antiinmigrantes el Gobierno de Donald Trump ya puso en marcha una nueva etapa con la colocación de un nuevo muro flotante en el río Bravo entre Matamoros, en Tamaulipas, con Brownsville, en Texas, medida que forma parte de la estrategia “Smart Wall”.
Autoridades del Departamento de Seguridad Nacional del vecino país reportó que la medida ya se había anunciado en diciembre pasado y este jueves comenzó la colocación de una nueva barrera con cilindros sobre el río Bravo, específicamente cerca de Matamoros y frente a Brownsville, lo que reforzará el “muro flotante” que ya está instalado en otros tramos de la frontera común entre México y EU para frenar la migración indocumentada.
La dependencia estadounidense refiere que esta barrera reforzará las acciones y vigilancia que se tienen a lo largo de la frontera sur para disuadir a migrantes sin papeles de cruzar hacia Estados Unidos, a la vez que se vigilará con más rigor para detener a presuntos delincuentes que buscan más medidas para frenar el trasiego de fentanilo.
La estrategia “Smart Wall” que impulsa el Departamento de Seguridad Nacional busca inhibir el cruce de indocumentados en zonas con baja vigilancia y reforzar las operaciones contra el trasiego de fentanilo
RESTRICCIÓN
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, los nuevos cilindros y boyas se colocan en la zona de la desembocadura del río Bravo con el Golfo de México, cerca de Playa Bagdad, en Tamaulipas y tendrán una forma cilíndrica de entre 4 a 5 pies de diámetro, por unos 12 pies de largo.
Asimismo, destaca que la colocación de estructuras más pequeñas que las instaladas anteriormente, siendo parte de una estrategia que busca cubrir tramos estratégicos del río con mayor presencia de migrantes que intentan cruzar hacia EU.
Las autoridades de Texas refieren que estas acciones buscan aumentar la restricción del cruce de indocumentado a la vez que se refuerza la vigilancia en la frontera entre ambas naciones, incluyendo el uso de embarcaciones de la Guardia Costera que recorren las 24 horas grandes extensiones del Río Bravo.
REEMPLAZADAS
La administración del republicano Donald Trump informó que estas acciones de refuerzos con el muro flotante comenzó el pasado 7 de enero, con la colocación de cilindros de color naranj y más boyas flotantes que ampliaron las barreras físicas para evitar el cruce ilegal de migrantes desde México.

La Guardia Fronteriza destaca que esta nueva barrera flotante incluyen rodillos de color naranja con un diámetro de entre 1.2 y 1.4 metros que se colocaron en una zona del río Bravo entre Coahuila y Texas, y que es continuación del plan que inició en el 2023 con financiamiento del gobierno estadounidense.
La secretaria de Seguridad Nacional de EU, Kristi Noem, resaltó que esta nueva barrera flotante sin duda dificultará el cruce de quienes intenten atravesarla, por lo que al ver que ponen en peligro sus vidas lo pensarán dos veces.
La funcionaria destacó que estas nuevas boyas reemplazan a las antiguas “bolas” flotantes, pero mantienen la misma función: dificultar el cruce irregular, combatir el tráfico de personas y prevenir el trasiego de drogas.
El pasado 11 de enero la Embajada de Estados Unidos en México ya había advertido sobre la instalación de estas “barreras flotantes” en el río Bravo, en su momento dejó claro que “el muro en la frontera sur no está solo en tierra”, por lo que a lo largo del Río Bravo también habrá vigilancia rigurosa.
“Si intentas cruzar el río Bravo, encontrarás barreras flotantes y vigilancia constante”, subrayó la representación diplomática sobre este muro flotante edificado con boyas color naranja en los más de 800 kilómetros de longitud sobre el caudal de este afluente, frontera natural entre ambos países, que limita con Texas y Tamaulipas.
La Embajada estadunidense emitió esta advertencia en una publicación en sus redes sociales, la cual muestra un video con las boyas dispuestas a lo largo del río que separa a ambos países socios del T-MEC.

ANTECEDENTE
El primer prototipo de muro flotante con boyas color naranja se instaló en julio del 2023 por el gobierno de Texas, lo que provocó un conflicto diplomático con el Gobierno de México, entonces con Andrés Manuel López Obrador, quien lo calificó como una violación al Tratado de Aguas de 1944 entre México y Estados Unidos.
El plan del gobernador republicano Greg Abbott consistía en instalar las boyas con púas en una extensión de 300 metros cerca de Eagle Pass y que colinda con Piedras Negras, en Coahuila.
La instalación de ese muro flotante desató protestas de organizaciones de defensa de los migrantes y advertían que la colocación de estas enormes esferas podrían causar muertes por ahogamiento.
Sin embargo, Abbott argumentó que él tiene el derecho de actuar para defender a sus ciudadanos de una invasión de indocumentados, por lo que esperaba contar con el apoyo del Tribunal Supremo de Estados Unidos para mantener esta estrategia.
Tres años después y con la llegada de Trump en un segundo mandato en la Casa Blanca su proyecto no sólo fue escuchado y apoyado, sino que fue replicado para que se ampliara a lo largo de 800 kilómetros del río.
La Crónica de Hoy 2026