
En medio de la espiral inflacionaria que se registra, la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa) descartó incrementos drásticos en el precio del pan en el corto plazo e incluso proyectó que el consumo de este alimento incrementará en 3% durante el 2026.
Julián Castañón Fernández, representante del sector, reconoció que el incremento de los precios de los energéticos empieza a impactar el costo de este producto, uno de los más consumidos por los mexicanos pero aclaró que no se disparará.
“Ya se empieza a sentir el repunte, pero no será algo salvaje. Lo que nos va a proteger es que viene una muy buena cosecha de trigo. Podríamos ver ajustes paulatinos de entre el 3% y 5%, pero no un golpe seco”, estableció el empresario también dueño de la panadería La Tahona.
La panadería en México representa el 2.5% del PIB nacional, con una estructura donde el 90% de los establecimientos son micronegocios.
Con una distribución de consumo de 80% pan blanco y 20% pan dulce, el sector se mantiene como uno de los más “democráticos”.
En conferencia de prensa, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares (CANAINPA) dijo que el sector busca “desmitificar” el consumo del gluten en el pan, ya que aseguró que es falso que engorde y haga daño a la salud.
Aclaró que la “celiaquía”, una enfermedad crónica derivada de la ingesta de gluten que daña el revestimiento del intestino delgado, dificultando la absorción de nutrientes, es mínima en la población mexicana.
El rechazo al pan –agregó--suele deberse a procesos de fermentación deficientes.
Uno de los ejes estratégicos de la industria para los próximos años es la estandarización de las porciones, lo cual llevaría a un mayor consumo del pan y crecimiento del sector.
Según la Canainpa, el pan dulce mexicano —que busca la declaración de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y posteriormente una Denominación de Origen— nació originalmente como una pieza de entre 40 y 42 gramos.
Actualmente, las piezas comerciales han duplicado ese tamaño, lo que ha alimentado la percepción negativa sobre su impacto en la salud. El plan del sector es regresar gradualmente al porcionado correcto para 2027.
Pese a las modas dietéticas, el consumo per cápita ha mostrado resiliencia, subiendo de 34 a 36 kilos anuales en el último lustro, impulsado en parte por fenómenos gastronómicos locales como el “Festival de la Torta”.