
“Yo no perdía la fe”, dijo Francisco Zapata Nájera, de 42 años, originario de Santiago Papasquiaro, Durango, a uno de los buzos del Ejército Mexicano que colaboraron para sacarlo del túnel inundado de agua en la mina Santa Fe, en el municipio de El Rosario, en Sinaloa, donde estuvo atrapado durante 14 días a 350 metros de profundidad, luego de que el pasado 25 de marzo una presa de jales colapsó e inundó los túneles con lodo y agua.
El rescate de este minero duranguense fue captado en video, como evidencia de muestra de vida y se escucha parte de un breve diálogo entre uno de los buzos rescatistas con él, donde asegura que nunca perdió la fe y estuvo escarbando en el túnel para encontrar alguna ruta de salida.
En el video compartido en redes sociales por la Secretaría de la Defensa Nacional, se observa a buzos del Batallón de Atención de Emergencias del Ejército Mexicano cuando llegan al sitio donde encontraron a Zapata Nájera.

En el video se observa cómo los rescatistas le explican al minero que se acercarán para brindarle instrucciones sobre el uso del equipo de buceo necesario para su extracción, y se le señala que fue gracias a la luz de su lámpara encendida que lograron localizarlo en la oscuridad de la mina.
“¿Qué tal? Ejército Mexicano. ¿Cómo te llamas?”, preguntó uno de los rescatistas.
“Francisco Zapata Nájera”, respondió con voz firme.
“¿Tienes fe?”, volvió a preguntar el buzo del Ejército Mexicano.
“Sí. Aquí estamos... Yo no perdí la fe”, contestó.
FELICIDAD
Durante el breve intercambio de palabras, el minero que no ocultó su felicidad al haber sido encontrado, relató que, en un momento, el nivel del agua dentro del sitio alcanzó una altura considerable que casi lo tapó por completo, lo que representó uno de los mayores riesgos para su supervivencia.
“¿Hasta dónde llegaba el agua, Zapata?” se escucha a uno de los rescatistas que preguntó al minero sobre la titánica labor que enfrentó para evitar que el agua lo cubriera.
“Llegó hasta allá hasta arriba, hasta allá, hasta la ‘esquinita’ de allá”, respondió el duranguense mientras señala con una lampara de mano que lo acompañó a lo largo de esta pesadilla.
“¿Y tú le escarbaste, Zapata?”, volvió a preguntar el rescatista.
“Si, le empecé a escarbar”, contestó.
“Muy bien, gracias a Dios”, subrayó el rescatista.
En la grabación se escucha a los buzos del Ejército Mexicano que se preparan para colocarle el traje especializado al minero para poder sacarlo de este túnel inundado y trasladarlo a la superficie y continuar con el rescate.
Zapata no ocultó su alegría de sentir que el equipo de rescate ya estaban con él y en su auxilio y culminó su experiencia con la frase: “Si, yo no perdía la fe”.
La lámpara
La Coordinación Nacional de Protección Civil y la Secretaría de la Defensa Nacional, informaron a través de un comunicado conjunto, que la noche del 7 de abril, después de más de 312 horas de trabajo ininterrumpido, rescatistas localizaron con vida a Francisco Zapata Nájera, gracias a una burbuja de aire, una cavidad improvisada que él mismo escarbó para sobrevivir.

Las autoridades resaltan que la clave del rescate fue una lámpara minera que nunca se apagó y que era lo que le permitía ver el lugar para poner improvisar sus movimientos en busca de alguna salida.
Zapata, según relató, prendía y apagaba la lámpara para lanzar destellos a través de la oscuridad y el agua, guiando a los buzos rescatistas.
“Con una lámpara envió una luz a los rescatistas y ese fue el indicio de que había alguien ahí con vida”, destacó Laura Velázquez Alzúa, coordinadora nacional de Protección Civil, al confirmar que este minero ya recibe atención médico, mientras que se busca al último de los mineros reportado atrapado dentro de alguno de los túneles de la mina Santa Fe.
Asimismo y de manera desafortunada, el cuerpo del tercer minero que fue rescatado sin vida, será entregado a sus familias para el funeral que se espera para las próximas horas.
La Crónica de Hoy 2026