
Desde hace 18 años, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 8 de junio como la fecha oficial para conmemorar el Día Mundial de los Océanos. Esta celebración busca reconocer la importancia de los océanos para la humanidad y, al mismo tiempo, fomentar la conciencia sobre la necesidad de su conservación.
Con una superficie de aproximadamente 361 millones de kilómetros cuadrados, los océanos cubren más del 70 % del planeta. Su vasta extensión es fundamental para el equilibrio de la Tierra y resulta indispensable para la supervivencia de los seres vivos que la habitan.
Las bondades del Océano
Poco se habla de todo lo que aporta el mar a la humanidad, incluso sin que las personas tengan contacto directo con él. Entre sus principales funciones destaca su papel como regulador térmico del planeta, ya que absorbe grandes cantidades de calor y cerca del 30 % del dióxido de carbono emitido a nivel mundial. Gracias a esta capacidad, los océanos han actuado como un amortiguador frente a los efectos del calentamiento global.
Asimismo, el océano genera entre el 50 y el 80 % del oxígeno que se produce en la Tierra cada año, principalmente a través de la fotosíntesis realizada por microorganismos y algas microscópicas. Además, alberga cerca del 80 % de la biodiversidad del planeta y constituye una fuente fundamental de proteínas para millones de personas en todo el mundo.
La inmensidad del océano es tal que actualmente solo se han identificado cerca de 250 mil especies marinas. Los especialistas estiman que esta cifra representa apenas un tercio de todas las formas de vida que existen en los ecosistemas marinos.
Otro de los beneficios que aportan los océanos radica en su importancia para la actividad económica y portuaria, así como para el desarrollo de infraestructura y el aprovechamiento de recursos energéticos. Se estima que, para 2030, alrededor de 40 millones de personas trabajarán en sectores vinculados directa o indirectamente con los océanos.