
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno está “muy cerca” de alcanzar un acuerdo comercial con México para reducir los aranceles que afectan a diversos productos, en coincidencia con las declaraciones realizadas días antes por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
“Estamos muy cerca de un acuerdo con México. Será un acuerdo muy bueno, espero que para ellos también. Y lo mismo con Canadá”, declaró Trump al ser cuestionado sobre las negociaciones con sus socios comerciales de América del Norte.
El mandatario estadounidense aseguró que ambos países trabajan para alcanzar un entendimiento, aunque insistió en que Estados Unidos mantiene una posición favorable en las conversaciones.
El martes, Sheinbaum había señalado que México y Estados Unidos estaban cerca de concretar un acuerdo, pero reconoció que todavía existían asuntos pendientes. Explicó que el objetivo de su administración es reducir al máximo los aranceles vigentes y evitar la imposición de nuevos gravámenes.
“¿Cuál es nuestro objetivo? Reducir al máximo las tarifas que tenemos hoy con los aranceles que pesan hoy sobre vehículos y acero y aluminio y que no haya más aranceles”, afirmó la presidenta.
Aranceles al acero, aluminio y automóviles
Las negociaciones buscan atender los gravámenes estadounidenses que afectan a sectores estratégicos de la economía mexicana. Entre ellos destacan los aranceles de 50 por ciento al acero y al aluminio, así como los de 25 por ciento a los automóviles, con excepciones y condiciones específicas.
El lunes, durante un mitin en Kansas, Trump anticipó que espera alcanzar un “gran” acuerdo con México, con el propósito de reducir el déficit comercial estadounidense con su vecino del sur.
Las conversaciones se desarrollan en medio de las tensiones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, países integrantes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión y continuidad se encuentran entre los principales temas de la agenda económica regional.
El escenario comercial también está marcado por la decisión de Trump de no renovar automáticamente el tratado en julio, lo que ha impulsado las conversaciones sobre las condiciones que regirán el intercambio comercial entre los tres países.
Persisten diferencias en la agenda bilateral
Además de los asuntos comerciales, la relación entre México y Estados Unidos enfrenta diferencias en materia de seguridad. Trump ha presionado para que México permita operaciones estadounidenses contra organizaciones del narcotráfico en territorio mexicano, una posibilidad que el Gobierno de Sheinbaum ha rechazado al considerar que vulneraría la soberanía nacional.
Pese a esas discrepancias, el presidente estadounidense ha expresado públicamente comentarios favorables sobre su homóloga mexicana.
Durante un mitin realizado el miércoles en Carolina del Sur, Trump elogió la voz de Sheinbaum y recordó que practicó ballet durante su juventud. “No sé cómo demonios pasó de ser bailarina de ballet a presidenta de México. ¿Cómo demonios ocurrió eso?”, comentó.
Por ahora, el avance de las negociaciones comerciales mantiene la atención en los posibles acuerdos que permitan reducir los gravámenes a las exportaciones mexicanas y dar mayor certidumbre a las empresas de ambos países, en particular en sectores vinculados con la industria automotriz, el acero y el aluminio.