
En medio de un mercado inmobiliario que proyecta crecimiento sostenido en los próximos años, pero que aún arrastra rezagos en innovación, la alianza entre Startup México y PropTech Latin emerge como una jugada estratégica para sacudir al sector.
No es casualidad que esta colaboración se anuncie ahora. El real estate atraviesa un punto de quiebre impulsado por la tecnología, la inteligencia artificial y un consumidor cada vez más exigente.
Como lo explica Rubén Frattini, cofundador de PropTech Latin:
“El real estate nunca decidió ser tecnológico, se encontró que debía serlo. Llegó la pandemia, llegó la inteligencia artificial y el consumidor cambió”.
Aunque México es uno de los mercados más importantes de Latinoamérica, el desarrollo de startups enfocadas en tecnología inmobiliaria sigue siendo limitado.
Frattini lo plantea sin rodeos:
“México debería tener hoy 500 startups de PropTech y apenas tiene alrededor de 170”.
El problema no es solo de volumen, sino de enfoque. La mayoría de los emprendimientos están concentrados en la venta de propiedades, dejando de lado áreas clave como:
- Análisis de datos
- Gestión de activos inmobiliarios
- Tecnología para construcción
- Eficiencia energética
- Inteligencia aplicada a procesos
“Hay demasiadas startups enfocadas en venta y muy pocas en análisis, en gestión o en operación”, advierte.
Cambiar la mentalidad: el verdadero objetivo de la alianza
Más allá de impulsar startups, esta colaboración busca transformar la manera en que la industria entiende la innovación.
Frattini insiste en que el reto no es tecnológico, sino cultural:
“Cuando empezamos a hablar de PropTech en 2017, la gente pensaba que era un medicamento. Hoy ya entienden que es una necesidad”.
El proyecto conjunto apuesta por formar empresas sólidas, adaptadas al contexto latinoamericano, y no simplemente replicar modelos de Silicon Valley.
“No queremos solo levantar capital. En real estate, las startups necesitan clientes, no solo inversión”.
The Next Big Thing: un espacio para ideas, no solo negocios consolidados
Uno de los pilares de esta alianza es la evolución del startup competition hacia un modelo más inclusivo y realista.
A diferencia de otros concursos, aquí caben desde ideas hasta empresas en crecimiento.
“Una startup no es una empresa. Es algo que está tratando de construir su modelo de negocio”, explica Frattini.
El evento contempla distintas etapas:
- Idea conceptual
- Prueba de concepto
- Producto mínimo viable
- Startup en operación
- Modelo “startcnomics”
Este último concepto es particularmente innovador.
Startups camello: el modelo que define a Latinoamérica
Frattini introduce una idea clave para entender el ecosistema regional: las startups camello.
“En Latinoamérica no rompemos una industria, la estamos creando”.
A diferencia de los unicornios, estas startups se caracterizan por su resistencia y sostenibilidad:
“Son empresas que pueden sobrevivir mucho tiempo sin capital, adaptarse y seguir creciendo de forma orgánica”.
Este modelo responde a una realidad donde los ciclos de inversión son más largos y los mercados más complejos.
Doing Business: menos teoría, más oportunidades reales
Uno de los diferenciadores del evento es su enfoque en generar negocio tangible.
Aquí, el networking se estructura con herramientas específicas:
- Reuniones uno a uno
- Mesas de negocio
- Matchmaking con inteligencia artificial
- Cápsulas con prospectos filtrados
“Queremos que la gente no esté tomando café afuera, sino generando oportunidades reales dentro del evento”, señala Frattini.
Incluso, el uso de inteligencia artificial permite conectar a empresas con prospectos específicos:
“Identificamos con IA a las personas que hacen match con una solución y las invitamos a conversar”.
México: el epicentro de la innovación inmobiliaria
La elección de Ciudad de México como sede tampoco es casual.
Frattini lo deja claro:
“México es el epicentro de la innovación inmobiliaria en la región”.
Y lanza una reflexión directa al mercado local:
“México compite contra Miami… ¿por qué no le damos más valor a lo que tenemos aquí?”
El país se consolida como un punto de encuentro clave para inversionistas, corporativos y startups de toda Latinoamérica.
El mensaje de fondo es contundente: la transformación no es opcional.
“Si una empresa de real estate no incorpora tecnología en los próximos años, se queda sin clientes”.
Más que una tendencia, la digitalización se ha convertido en una condición para sobrevivir en el mercado.