
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en colaboración con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), difundió una serie de recomendaciones para convertir el ahorro y la inversión en hábitos permanentes.
Ambas instituciones destacan que unas finanzas personales saludables no se construyen de un día para otro, sino mediante pequeñas acciones que puedan mantenerse en el largo plazo. En este proceso, señalan, la constancia es fundamental: establecer una meta clara, avanzar de manera gradual y tener paciencia.
Entre las recomendaciones se encuentra separar una parte de los ingresos en cuanto se recibe el pago, incluso si se trata de una cantidad pequeña. Para facilitarlo, sugieren programar transferencias automáticas hacia una cuenta destinada exclusivamente al ahorro.
Comenzar con cantidades como 20 o 50 pesos semanales puede ayudar a desarrollar el hábito. Asimismo, asignar un nombre o propósito específico al dinero ahorrado puede mantener la motivación y facilitar el cumplimiento de una meta.
Las instituciones también aconsejan registrar los gastos diarios y analizar antes de cada compra si realmente es necesaria, en lugar de adquirir productos únicamente porque se encuentran en oferta.
Reducir las compras impulsivas
Para evitar gastos innecesarios, Profeco recomienda reducir las tentaciones digitales, por ejemplo, desactivando las notificaciones de tiendas en línea y eliminando los datos de las tarjetas bancarias almacenados en las aplicaciones.
Otro aspecto importante es identificar y disminuir los llamados “gastos hormiga”, es decir, pequeños consumos frecuentes que, acumulados, pueden representar una cantidad significativa del presupuesto.
Entre las medidas sugeridas están:
- Preparar alimentos y bebidas en casa en lugar de comprarlos en la calle.
- Acudir al supermercado con una lista detallada para evitar compras por impulso.
- Planear los traslados con anticipación para reducir el uso de taxis o aplicaciones de transporte.
- Cancelar las suscripciones a plataformas digitales que ya no se utilicen.
Profeco señala que incorporar estas acciones a la rutina cotidiana puede resultar más sencillo si se vinculan con momentos específicos del día. Por ejemplo, ahorrar al recibir la quincena, revisar las cuentas antes de dormir o preparar la lista del supermercado antes de salir de casa.