Escenario

Cineastas mexicanos apuestan por animación no apta para público infantil

Cineastas jóvenes como Pablo Calvillo y Alejandro Ríos arrancaron proyectos que muestran historias más complejas para llegar a públicos como el que generó El Santos contra la Tetona Mendoza

Ciudad Gótica
Ciudad Gótica Ciudad Gótica (La Crónica de Hoy)

El futuro del cine de animación en México se aleja de los públicos infantiles con proyectos con contenidos reflexivos para adultos con proyectos como los del cineasta Pablo Calvillo, director del cortometraje La secta de los insectos, quien después de trabajar con George Miller en Mad Max se aventurara en una serie y una película animada con contenido para adultos así como Alejandro Ríos, director de Los gatos, quien tiene un proyecto de realidad virtual para el futuro según explicaron en entrevista algunos de los cineastas de animación del futuro.

Los cineastas explican que en la actualidad hay un público adulto que está abierto a las posibilidades y contenidos más arriesgados en torno a la animación. Prueba de ello es el éxito del filme El Santos contra la Tetona Mendoza, que se estrenó con éxito en el 2012, bajo la dirección de Andrés Couturier, Alejandro Lozano y Álvaro Curiel. El filme utiliza un lenguaje propio de las personas adultas con un vocabulario vulgar en torno a la adaptación fílmica de la famosa tira cómica de Jis y Trino, los moneros más famosos de México.

Dos años más tarde se estrenó con menor impacto el filme experimental Joyfluid, de Alejandro Rodríguez Huerta, acerca de una historia de ciencia ficción ubicada en un futuro apocalíptico, con el propósito de llamar la atención sobre el impacto y reflexionar sobre la salud y el físico de los seres humanos que abusan del uso de la tecnología. El filme es una historia en la cual los personajes tienen que adaptarse a un mundo contaminado y sumergido en guerras.

Ahora toca el turno a una nueva generación de cineastas de animación que ha comenzado a desarrollar proyectos de largometraje con contenido para adultos, a raíz del éxito de sus cortometrajes. El primer caso es el del cineasta Pablo Calvillo, quien es director del filme The Insekt: La secta de los insectos, la cual se desarrolla en un futuro distópico en el que  los libros fueron confiscados para quemarlos y generar energía. Junto con los libros, el conocimiento humano desapareció en su totalidad y los seres humanos se convirtieron en cucarachas analfabetas. Sin embargo, un grupo clandestino de científicos y escritores arriesgaban sus vidas para rescatar los libros. Ésta es la historia de Pikes, un miembro de la Secta de Insectos.

El cineasta ha desarrollado parte de su carrera en grandes estudios y filmes animados como parte del departamento de historia y previsualización de películas como Astroboy, Río, Lego, la película, Happy feat 2 y Mad Max, de George Miller, “desde el 2006 y 2007 estuve trabajando en películas con producciones muy grandes y eso hizo que me volviera muy exigente en el nivel de la película, desde la iluminación, el movimiento de los personajes, todo el lado técnico y de la historia. Fue muy interesante regresar a México y darnos cuenta de que ahora hay una generación con ganas de subir la calidad de la animación”, comentó.

A raíz de su trabajo en estas películas y del lanzamiento de su cortometraje ha comenzado a trabajar en un largometraje y una serie animada con contenido que no es propio del público infantil, “nunca me ha gustado la animación típica para niños, aprecio el talento y la tecnología, pero siempre he pensado en desarrollar proyectos para adultos, en México aún falta tiempo para que se arriesguen los realizadores a explorar ese público del todo pero ya hay algunos que comenzamos”, dijo.

“Nuestro referente es llegar a ser como en Francia que hay mucha animación y muchos no son para niños. Yo quiero formar parte de ese cambio para que se hagan películas más complejas”, agregó.

El realizador adelantó que en los próximos años se dedicará a trabajar en proyectos de animación con temáticas complejas, “desarrollaremos una serie para adultos y tenemos un guión de largometraje inspirado en este corto Insekt, pero estamos buscando la forma de que llegue a tener una pegada comercial. Es complicado por la temática y el presupuesto por la calidad de la animación pero sabemos que aunque sea un proceso muy largo llegará”, explicó.

“La serie no está terminada. Es una comedia oscura pero muy actual. Se desarrolla en la ciudad de México y habla de política y del mundo underground de la capital, es una propuesta nueva”, agregó.

Del mismo modo el cineasta Alejandro Ríos, responsable del cortometraje Los gatos, un filme que aborda la historia de un gato callejero que comienza una nueva vida con un anciano solitario. El gato descubrirá que el cariño humano es un sentimiento complejo. Entre leche y caricias entenderá que todo tiene un precio. A través del filme reflexiona sobre el dolor, la dependencia y sobre el abuso. Si bien, la historia se concentra en el caso de un animal y una persona, también puede entenderse como un mensaje que aplica para cualquier tipo de relación.

Ahora el cineasta busca explorar este tipo de emociones complejas en un nuevo proyecto a largo plazo. Comenzó a trabajar en un proyecto animado para desafiar a la audiencia sobre cómo la tecnología le ha permitido a la humanidad una oportunidad de llegar a ser eterno: “Admiramos el trabajo de estudios como Pixar o Dreamworks, estos estudios estadunidenses con trabajos de animación impecables, pero también tenemos la firme creencia de que la animación no solo es eso, debemos aspirar a hacer nuevas propuestas”, explicó en entrevista.

“Trabajamos en un largometraje, cuya precuela será un corto en realidad virtual que se llamará Humans After Death, que habla sobre la metáfora acerca de que estamos tan aferrados a nuestra vida de internet que se nos olvida vivir. Ése es el mensaje que queremos dar, y actualmente estamos virtualizando a la gente, vamos a festivales, escaneamos a las personas, las metemos en una plataforma. Es un proyecto que habla sobre la posibilidad de que seas eterno pero a través de la realidad virtual”, añadió.

Finalmente, cabe señalar que otro de los filmes esperados es Ana y Bruno, de Carlos Carreras, ganador de la Palma de Oro hace 20 años, en Cannes con el cortometraje animado El héroe y que ahora presentará una historia más compleja que cuenta la historia de una niña de nueve años que llega a un hospital psiquiátrico en busca de su madre y el proyecto es una producción de LoColoco Films. La película ya está terminada y ha comenzado a presentarse en festivales a la espera de un estreno comercial.

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