Escenario

“¡Jo, jo, jo!”, las películas navideñas más icónicas

Especial. Crónica hace un recuento de los filmes más simbólicos; este año se descubrió a Santa Claus (1898) como el primer referente de Papá Noel en el cine

Santa Claus y Jack Skellington
Santa Claus y Jack Skellington Santa Claus y Jack Skellington (La Crónica de Hoy)

Estamos en fechas en las que suenan las campanas, las casas lucen sus adornos y luces neón, incluso en algunos se usa nieve artificial para estar más cerca de la Navidad, que es una tradición del cristianismo que con el tiempo se ha convertido en un fenómeno comercial y que sus historias, ya sean de crítica social, de entretenimiento o de ternura, se han mostrado en la pantalla grande de muchas formas. Crónica recuerda algunos de los filmes más importantes que han marcado la Navidad en distintas épocas:

La primera. Este año se rastreó a Santa Claus, una película muda de 1898 dirigida por George Albert Smith, que pasa por ser la primera del séptimo arte sobre la Navidad y la primera también en la que aparece el personaje de Papá Noel.

“Cada  vez que suena una campana, un ángel se gana sus alas”, dice la pequeña Zuzu (Karolyn Grimes) en la maravillosa película ¡Qué bello es vivir! (1946), de Frank Capra, que desde su estreno, hace más de 70 años, se ha convertido en la cinta navideña más importante de todos los tiempos. La película, protagonizada por James Stewart, sobre el hombre que ve cómo sería el mundo si él nunca hubiera existido, reúne todos los elementos a los que la Navidad está vinculada: la familia, el perdón, la solidaridad, la paz y la esperanza.

Contemporánea de ese clásico, también aparece en la lista Milagro en la calle 34 (1947), de George Seaton, en la que se usa la celebración para asegurar grandes ventas, y así durante un desfile navideño en Nueva York, el hombre que encarna a Santa Claus es sustituido porque se encuentra indispuesto. Un anciano llamado Kris Kringle es contratado para el trabajo, pero todo se complica cuando asegura que es el auténtico Santa Claus. La cinta tuvo un remake en 1994, con Richard Attenborough, en el rol protagónico.

En los años 50, destaca Blanca Navidad (1954), de Michael Curtiz, que cuenta la historia de dos soldados (Bing Crosby y  Danny Kaye) que después de volver de la Segunda Guerra Mundial deciden ganarse la vida haciendo números musicales, después se encuentran a su antiguo jefe en el ejército con graves problemas financieros, por lo que deciden ayudarlo. En esos años también está No somos ángeles (1955), del mismo director.

Los años 80 cuentan con tres películas memorables. La primera de ellas es la comedia de terror Gremlins (1984), de Joe Dante, que cuenta la historia de Rand (Hoyt Axton), un viajante que un día regala a su hijo Billy (Zach Galligan) una tierna y extraña criatura: un mogwai. Los malos cuidados a ese inocente regalo culminan en una ola de gamberradas y fechorías en un pequeño pueblo de Estados Unidos.

Cuento de Navidad, de Charles Dickens, ha inspirado muchas cintas pero la más emblemática quizás sea Los fantasmas atacan al jefe (1988), en la que Bill Murray da vida un despiadado director de televisión que recibe la visita de un desconcertante taxista neoyorquino del pasado, una estrafalaria hada del presente y un sádico mensajero del futuro. Su discurso final, en el que describe el mensaje de la Navidad, es uno de los más apropiados para estas fechas.  También está Duro de matar (1988), quizás no sea la película navideña por excelencia pero su historia se desarrolla en estas fechas.

Apogeo. En los años 90 surgieron filmes que hoy en día son clásicos navideños. El más popular de ellos, sin duda, es el de Mi pobre angelito (1990), de Chis Columbus. La familia de Kevin McCallister (Macaulay Culkin) planea pasar las navidades en París. Accidentalmente, Kevin es olvidado la mañana del viaje cumpliendo así su sueño: vivir solo. La aventura del pequeño se complica cuando se da cuenta de que dos ladrones un poco torpes (Joe Pesci y Daniel Stern) planean saquear su casa el día de Nochebuena sin saber que está preparado.

A Tim Burton se le deben una serie de películas dignas de verse en esta temporada. Primero con El hombre manos de tijera (1990), un ícono de la ternura y la alienación artística. Cuenta la leyenda que un día Burton estaba viendo cómo quitaban los adornos de Halloween para poner los de Navidad cuando surgió la idea de El extraño mundo de Jack (1993), un cuento gótico navideño en stop motion, que cuenta cómo Jack Skellington, el Señor de Halloween, descubre la Navidad, y decide mejorarla aunque su visión es totalmente contraria al espíritu navideño.

Del nuevo milenio nos encontramos en primer lugar con El Grinch (2000), de Ron Howard, inspirado en un personaje animado creado en los años 60, sobre una especie de ogro verde a quien le destrozan los nervios los villancicos; para vengarse, decide robar los regalos de Santa Claus. En ese tenor de comedia también se encuentra Elf, el duende (2003), de Jon Favreau y protagonizado por Will Ferrell.

Producida por Steven Spielberg y dirigida por Robert Zemeckis, en el 2004 llegó El expreso polar, un filme animado que habla sobre la historia de un niño que emprende un viaje extraordinario hacia el Polo Norte en una nevada noche de Navidad.

Comedias reinan. Desde luego hay comedias románticas, las más populares son The Holiday (2006), en la que las protagonistas (Cameron Diaz y Kate Winslet) deciden intercambiar sus casas durante las vacaciones de Navidad; Love Actually (2003), de Richard Curtis, que es la compilación de una serie de historias amorosas en las vísperas navideñas y, desde luego, El diario de Bridget Jones (2001), que comienza su historia justo después de las fiestas navideñas.

Aunque en las últimas décadas ha habido una gran cantidad de películas sobre las fechas decembrinas, muy pocas han alcanzado el título de memorables. Este año por ejemplo, podemos destacar Last Christmas: Otra oportunidad para amar, de Paul Feig y el filme animado Klaus de Netflix.

Copyright © 2019 La Crónica de Hoy .

Lo más relevante en México