Opinión

Queja a los Reyes Magos

Dr. Gerardo Gamba: Queja a los Reyes Magos
Dr. Gerardo Gamba Queja a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos. El año pasado en esta misma fecha les escribí una carta con una serie de peticiones (Diario La Crónica, 6/1/25). Fui sincero al aclararles que no soy creyente de ustedes, pero que no es personal, porque no creo en ninguna deidad ni en fenómenos sobrenaturales. Pero también les prometí que, si me cumplían con lo pedido, dejaría de ser tan escéptico y ganarían un nuevo fan en su lista. Sin embargo, me apena decirles que su respuesta no fue la que deseaba.

Mi primera petición tenía que ver con la paz del mundo. Pero veo con preocupación que los conflictos bélicos no solo no se resolvieron, sino que ahora tenemos un narcisista con muchísimo poder que hace dos días atacó militarmente a Venezuela y tomó preso a Maduro, el cual es indefendible, pero la forma tampoco es aplaudible. Preocupa que la misma amenaza la haya hecho contra los cárteles en México. El problema es que no sabemos a ciencia cierta el nivel de relación entre cárteles y gobierno, pero hay sospechas razonablemente fundadas.

La segunda petición tenía que ver con el estado de violencia en mi país. En esta petición, tache de nuevo porque el asunto sigue ardiendo. Da la impresión de que en 2025 implementaron muchos más operativos que antes. Quizá la política de abrazos y no balazos ha quedado en el pasado, aunque no pueden reconocerlo oficialmente, para no molestar a ya saben quién. En 2025 hubo menos asesinatos que el año anterior, pero aumentaron las desapariciones. Sabemos que en nuestro país, desafortunadamente, desaparición y asesinato son sinónimos.

En mi tercera petición, les doy un voto porque se mejoró, aunque falta mucho por resolver. La nueva Secretaría de Ciencia parece que encontró la brújula que se llevaron en el sexenio anterior y ha comenzado a corregir el desastre que dejaron. Primero, ya no persiguen a científicos para meterlos en la cárcel de alta seguridad. Segundo, por fin se publicó una convocatoria para apoyar proyectos, la cual se resolvió razonablemente rápido.

Los montos para los proyectos son bajos, pero al menos ya hubo convocatoria. Tercero, la convocatoria del Sistema Nacional de Investigadores se publicó y resolvió conforme al calendario estipulado, pero sigue teniendo demasiado peso el asunto de la divulgación. Si no demuestras haberla hecho, no importa si publicaste bien y mucho.

En mi cuarta petición. Tache. Les pedí que hicieran ver al gobierno que me parece bien que la atención a la salud la ofrezcan gratuitamente, pero no es gratis; alguien la tiene que pagar. Al parecer, siguen pensando que con decir que es gratuita ya es suficiente para que ocurra.

Finalmente, a mi quinta petición fue a la que le hicieron más caso. Les pedí que mis alumnos obtuvieran buenos resultados para que pudieran avanzar con sus tesis, y eso sí ocurrió durante el año. Claro, hay que considerar que son muy buenos y eso cuenta.

La parte mala fue que una alumna de excelencia que inició su posgrado conmigo, de repente decidió que ya no le gustaba hacer ciencia experimental y se cambió con un tutor a otro instituto, de esos que lo que les interesa es más el protagonismo y la medicina privada y basan sus publicaciones en los estudios financiados por la industria farmacéutica.

Dado que el balance fue negativo, no puedo cumplir la promesa de convertirme en crédulo de la magia y de ustedes, ni los iré a visitar a la alameda central, pero mi promesa sigue en pie si es que este año me conceden lo que les faltó de mi petición.

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM

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