
«La enfermería es un arte; y si ha de ser un arte, requiere
una devoción tan exclusiva como el trabajo de cualquier pintor o escultor.»
Florence Nightingale
La labor de las enfermeras y los enfermeros es fundamental, insustituible y ha permanecido durante mucho tiempo invisibilizada. Cuidar implica atender sin juzgar, acompañar cuando ya no queda nada más, sostener y preservar la dignidad del otro. Cuidar no es obedecer; es sostener. Su importancia se reconoce cada año el 6 de enero, cuando en México se celebra el Día de la Enfermera y el Enfermero, instituido por el Dr. José Castro Villagrana como un “regalo de reyes” en reconocimiento a su gran dedicación.
Sin enfermería, no hay sistema de salud posible. Las y los enfermeros son, como se dice, la primera y la última presencia del sistema de salud: quienes acompañan al paciente desde el ingreso hasta la recuperación, asegurando continuidad, vigilancia y cuidado humano. Su trabajo combina conocimiento, disciplina, ética y responsabilidad moral y, a pesar de ello, históricamente ha sido subvalorado debido a su feminización y a la percepción de que su labor depende más de la obediencia que del conocimiento. Reconocer esta deuda histórica ha sido un paso esencial del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bajo la dirección del Mtro. Zoé Robledo; más de 20 mil trabajadores se han incorporado a la nueva categoría de Enfermera General Clínica, que requiere formalmente la Licenciatura en Enfermería y abre oportunidades de desarrollo profesional, especialización y mayor responsabilidad. De enero a agosto de 2024, casi 21 mil plazas se transformaron a esta categoría, lo que mejora la calidad de la atención, desarrolla habilidades críticas y aumenta la satisfacción de los pacientes, además de fortalecer la carrera profesional del gremio.
El IMSS ha logrado consolidar la enfermería como un gremio altamente especializado y diverso, con 122 mil 800 trabajadores, de los cuales 92 mil 328 son mujeres y 30 mil 472 hombres. La institución es la que ofrece más especialidades de enfermería en Latinoamérica, desde áreas tradicionales como Pediatría, Cirugía y Medicina Crítica, hasta nuevas especialidades en Salud Mental, Geriatría, Oncología y Salud Pública. Entre 2019 y 2024, se crearon más de 10 mil plazas nuevas y se otorgaron 6 mil 150 becas para fortalecer la formación de nuevos profesionales y la capacitación continua del personal. Estos cambios estructurales no solo reconocen formalmente la preparación académica y profesional de la comunidad, sino que también se acompañan de incrementos salariales históricos y reconocimientos económicos a quienes acreditaron título y cédula profesional. Cada decisión institucional refleja un principio: dignificar la enfermería significa sostener la vida de los derechohabientes y valorar a quienes sostienen el sistema de salud.
Más allá de cifras y logros, la enfermería es una práctica profundamente humana. Implica cuidar de manera integral, prevenir enfermedades, participar en procesos de rehabilitación, educar en salud, coordinar equipos y administrar recursos, siempre bajo altos estándares de servicio. La filósofa y enfermera Jean Watson destaca que el cuidado establece una relación transpersonal de ayuda y una conexión genuina, restaurando la armonía mente, cuerpo y espíritu. Se trata de una vocación que busca la plenitud del ser, donde la tecnología debe complementar, pero nunca reemplazar, la conexión humana. Valorar y dignificar su gran labor no solo mejora el sistema de salud; demuestra que el país entiende la importancia de cuidar a quien cuida. Como dijo la Mtra. Fabiana Maribel Zepeda Arias, titular de la Coordinación de Enfermería del IMSS, al recibir un reconocimiento por la labor que realizan las enfermeras y los enfermeros: “claro que nos lo merecemos”. Nuestro amplio reconocimiento