Opinión

Los Yaquis, el aprovechamiento interminable

Mujeres indígenas en una protesta
Indígenas de la Tribu Yaqui participan en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas en México Indígenas de la Tribu Yaqui participan en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas en México (EFE/Daniel Sánchez)

Quizá no sea posible ahora intentar siquiera un relato abundoso sobre la historia del pueblo Yaqui cuyos derechos --al menos en los discursos oficiales; siempre parciales, siempre insuficientes, siempre recurrentes--, son como el Ave Fénix: renacen y cuando se extinguen vuelven a vivir merced a los actos de reivindicación de los gobiernos de la Revolución y ahora de la Transformación los cuales les dan y les dan tierras y agua una y otra vez sin importar la repetición y la reiteración.

La tierra --salvo en el reparto agrario de la H. Revolución Mexicana-- no tiene segundo piso. La 4-T, sí lo tiene y muy activo. Tanto como el archivo. Edna Lucía García Rivera, de la Universidad de Sonora nos dice:

“El 1o de julio de 1926, El informador anunciaba: el gobierno federal va a cubrir el pago de la deuda agraria a los indios yaquis”; se mencionaba, especialmente, que el “gobierno mexicano está tratando de pagar la deuda que tiene con los indios por la confiscación de sus tierras -[…] hace mucho que los yaquis, tribu que es tratada mal es capaz de cometer actos de suma crueldad al perder sus ricas tierras”.

En uno de esos actos de “extrema crueldad”; por poquito y se le adelantan a León Toral: secuestraron un tren entre cuyos pasajeros iba el señor general de todas las batallas, Don Álvaro Obregón cuya ciudad epónima está construida, por cierto, sobre las tierras del despojo. En fin.

Como es bien sabido durante años los acosaron con la tropa porfirista y después también. Valga esta cita:

“…a partir de 1926, la situación entre el gobierno estatal y las instancias federales trajo consigo otro panorama: un nuevo despojo territorial para conformar el centro de distribución de la zona, que se convertiría en la nueva ciudad de Obregón, Sonora.

“Lo anterior, aunado a una campaña de guerra que utilizó aproximadamente 15 mil efectivos y aviación militar para bombardear a los rebeldes de la sierra del Bacatete.

“Dabdoub (investigador) retoma lo anterior, denominándolo el “último levantamiento de la tribu” cuando, en septiembre de 1926, los yaquis asaltaron un tren de pasajeros en el que viajaba Obregón. A De la Huerta se le adjudicó el origen de la rebelión, por fomentar una revolución en un país en el que había distintos movimientos como el cristero.

“Otra investigación que aborda el suceso propone que la campaña contra los rebeldes del Yaqui duró aproximadamente entre 1926 y 1927. En ese periodo, Álvaro Obregón pactó, por medio de su directa intervención con Ignacio Mori, la propia jefatura de la tribu y garantías a sus vidas, mientras se realizaban ataques y bombardeos en la sierra del Bacatete a los seguidores de Luis Matus…

No todo ha sido apapacho ni tolongueo para los aguerridos yaquis quienes pacientemente han hecho de su etnia una profesión.

Cuando Lázaro Cárdenas inició el económicamente ruinoso proceso de reparto agrario fue el momento dorado de la etnia yaqui. Les entregaron 600 mil hectáreas en 1937. Cómo se ve, desde entonces cada régimen ofrece lo mismo (hectáreas más; hectáreas menos), porque en el cercano año 2024, Don Andrés López ordenó la publicación de un extenso decreto en el cual se concluye:

“…En restitución y resarcimiento se entregan a favor del Pueblo Yaqui en propiedad colectiva, los polígonos ubicados en el municipio de Guaymas, estado de Sonora, con una superficie total de 12,978-22-06.10 hectáreas (doce mil novecientas setenta y ocho hectáreas, veintidós áreas, seis punto diez centiáreas), para su uso, explotación, aprovechamiento, administración, y fomento y desarrollo agropecuario, conforme a sus usos y costumbres, de acuerdo con los datos precisados en la parte considerativa del presente decreto, con lo que se da cabal cumplimiento a los Acuerdos del Plan de Justicia del Pueblo Yaqui, en materia de tierras.

“…Se ordena al Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal (entre el coma profundo y la catatonia, según su Libro Blanco) tramitar la expedición de la escritura pública que formalice la restitución y resarcimiento a título de donación en propiedad colectiva de la superficie descrita en el presente decreto (otro desmadre en puerta) y su inscripción en el Registro Agrario Nacional y en el Instituto Catastral y Registral del estado de Sonora”.

En los años del cardenismo se decía: “que (los yaquis) habían “abandonado sus sentimientos pacifistas”, asumiendo una “actitud bélica y de retiro a la región montañosa del Bacatete”.

“Así pues, “el gobierno actual había puesto especial atención en esa cuestión” y se anunciaba la “devolución de la tierra a los que la trabajaran…”; para lo anterior, el gobierno había formado un plan bajo sus propios términos, en el cual se pedía el pago de las tierras ilegalmente adquiridas o su inmediata devolución. Cada cabeza es un mundo; cada gobierno es un plan.

“Asimismo, “Las tierras que hubieran sido expropiadas por el gobierno serán devueltas a los antiguos propietarios bajo la condición única de que las trabajen”.

Cárdenas les dio el oro y el moro y los demás gobiernos los colmaron de atenciones.

Les decía Cárdenas:

“[…] En la visita que haga a Sonora platicaré con ustedes y con los vecinos radicados en los pueblos del Yaqui, para dejar terminado (pues nomás no, mi Tata) este serio problema que ha subsistido por siglos y por el que se han sacrificado esfuerzos de toda la nación; esperando encontrar en ustedes mismos un espíritu de comprensión y contar también con la cooperación de todo el pueblo de Sonora, a fin de que logremos hacer surgir en toda la región del Yaqui, pueblos prósperos en que prive la confianza y la alegría

Durante la transición compartida (López-CSP) también se aprovechó este asunto.

“…(CSP) Fue muy emotiva la llegada a Vícam, corazón del pueblo yaqui, uno de los más perseguidos, esclavizados y, al mismo tiempo, más resistentes de cuantos habitan en nuestro país…”

La presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo, firmó (9.5.26) otro decreto para restituir 239 hectáreas más del Rancho La Matanza a la etnia Yaqui, acción enmarcada en el Plan de Justicia…

“---Hoy, entre el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador y el nuestro --dijo-- son más de 45 mil 500 hectáreas las que hemos regresado”.

Pronto habrá otra fiesta: devolverán , 7 mil hectáreas más para este año. Llegarán a 53 mil 444 otorgadas por decreto. Cómo Cárdenas les firmó por 400 mil (las cifras varían), todavía quedan por delante muchas ceremonias yaqui con todo y danzantes con cabeza de venado.

Pero no todos los yaq uis están en México. Como todos los pueblos perseguidos en la historia, éste también sufrió una dipáspora. Muchos se fueron a Arizona. A fin de cuentas antes de 1847 todo eso era lo mismo.

--¿Qué hacen allá los yaquis alejados de la justicia revolucionaria y transformadora? Viven, tienen hijos, país, bandera y bacanora; patria… y trabajan en diversas cosas y una de ellas les deja buenos ingresos: un casino enorme.

“…Los yaquis de Arizona se concentran actualmente en Guadalupe y Scottsdale, en las afueras de Phoenix (Eduardo Barrera, Frontera Norte) y principalmente en Nuevo Pascua, al sur de Tucson.

“Hacia 1920 ya había aproximadamente dos mil en el estado de Arizona, lo que constituía cerca del 10 por ciento de la población total. La antigua Pascua fue incorporada a la ciudad de Tucson en 1952 y la comunidad recibió 202 acres en 1964, a los que se agregaron 690 más, adquiridos por las propias autoridades tribales en 1964.

“En 1990, Pascua contaba con una población de 2 mil 412, es decir, el 6.58 por ciento de la población yaqui en Arizona.

“La diferencia principal entre los actuales yaquis de Sonora y los de Arizona es que, mientras los primeros mantienen una economía campesina, los segundos están involucrados en relaciones capitalistas, aunque en el caso de Pascua tienen empresas comunitarias como juegos de azar, tiendas de cigarros, viveros y una empacadora de carbón.

“En el caso de los juegos de azar, el lujoso Casino of the Sun fue inaugurado en 1996.”

Sonora querida…

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