A veces se habla de la crueldad “bestial” del ser humano, pero eso es injusto y ofensivo para las bestias; una fiera no puede ser nunca tan cruel como el hombre, tan artística y refinadamente cruel.
Fiódor Dostoievski (1821-1881)


Y sí, si se pudo… gracias seleccionados… y por ello ahora todo mexicano que se precie de serlo anda feliz, feliz, feliz pensando solamente en la siguiente fecha del preciado y apreciado balompié y por lo tanto mandando al carambas cualquier pendiente o situación anómala porque hoy todo es futbol y olvido, esto último algo que para mi no es una rutina posible al ir de caso en caso por omisiones y violencia cada vez más espantosa contra los animales no humanos -domesticados, silvestres y fauna cautiva- unos peor que otros. Ya he contado en este espacio que al empezar en esta vocación que lo es LA PROTECCIÓN ANIMAL… labor eterna, titánica e inagotable… doña Ita Osorno, la siempre extrañada fundadora y defensora a ultranza del Refugio Franciscano cuyos cientos de huéspedes (perritos y gatitos) a medio año de distancia todavía permanecen secuestrados por el gobierno de @ClaraBrugadaM, solía decirme un día sí y otro también que no llorara por lo de ese día porque lo del siguiente sería peor. En aquellos momentos me pareció algo exagerada su intensa recomendación que, sin embargo, hoy puedo afirmarla no sólo como cierta y certera sino hasta como leve al quedarse corta de lo que al respecto nos sobrevendría puesto que actualmente en una sola jornada se nos juntan varios reportes repartidos a lo largo y ancho de este inmenso México y hasta por el mundo, y no sé si para peor o mejor, situaciones casi siempre acompañadas de imágenes y/o videos que no dejan duda de la extrema violencia ejercida sobre determinada criatura o varias al mismo tiempo. Como ejemplo reciente tenemos el tremendo y crudelísimo hecho sucedido apenas el pasado 25 de junio dentro de la comunidad de Panchimalco, Municipio de Jojutla, Morelos, donde para celebrar el Día de San Juan Bautista, festividad dizque patronal, se llevó a cabo… supongo que por enésima ocasión pero hasta esta vez me entero… un jaripeo conocido como capa, lazo y jinete o “matacaballos”, evento donde frente a una turba reunida en pueblerina plaza es introducido un “toro de lidia” al que primeramente trastean jinetes a caballo, peeeero, donde como fin primordial se busca (y por lo que se paga entrada) la perversidad y la sangre que resulta de que uno de los caballos sea embestido despiadadamente por ese bovino que ya enchilado no busca a quien se la está haciendo sino quien se la pague y esta vez tocó a una hermosa y espigada yegua, al parecer de nombre NEGRITA, recibir el feroz ataque, momento que absolutamente la paralizó entre el miedo y el descomunal dolor, ya que aún ensillada… o sea cobardemente bajado su jinete de la montura… estaba siendo incontrolablemente destripada frente a toda esa bárbara gentuza que no hizo nada… ni el menor intento… por detener esa ejecución injusta y crudelísima, insisto, por donde se le mire. Y todo eso en una comunidad todavía salvaje, por lo visto, pero dentro de un Estado como Morelos mandatado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que determina prohibición al maltrato animal sin señalar excepciones, y que al parejo cuenta con ley para la protección animal y un Código Penal que lo mismo asume y por lo tanto debe procederse más allá de querer calmar reacciones y complacer a los activistas, a los creadores de contenido o replicadores, castigando con todo el rigor posible a quienes extendieron la autorización para el evento; esto es, a los organizadores, patrocinadores y participantes omisos, así como buscar la destitución del hipócrita alcalde de nombre Alan Martínez García por mentiroso. El muy cobarde se defendió de la viralización del caso sobre su persona expresando en su red social que lamentaba las lesiones al caballo… fíjenseme… cuando la pobre chiquita yacía muerta a media plaza (cubierta por caritativa persona que cubrió su rictus con un zarape), alegando que quienes lo conocían sabían de su amor por los animales, en especial por los caballos… ¡ajá!... y añadiendo que había dado instrucciones para el seguimiento y deslinde de responsabilidades a fin de determinar las acciones a seguir conforme a la normatividad vigente, finalizando con que se revisarían las condiciones de ese tipo de espectáculos… como si no fuera oriundo de la zona. Ver el video y notar el estrés y paralizante dolor de un animal que además de mantenerse prácticamente petrificado ante un fenómeno que de por si los cuacos no saben gestionar, debería ser motivo, este sí, de un fuerte llamado de atención por parte de la PresidentA Sheinbaum, más allá de su alegoría hacia el patito MERLÍN durante la mañanera. EN OTRO ASUNTO… hay discordancia entre el sector de la protección en cuanto al acompañamiento de perritos rescatistas ahora que desde varias partes del Planeta, incluido México, acudieron a La Guaira para apoyar labores de búsqueda tras los dos durísimos terremotos venezolanos. Lamentablemente se cuenta con la baja del neoleonés BENNY tras una caída y por su parte el archifamoso y eficiente caraqueño TSUNAMI fue retirado por jubilación. Bien. Créaseme que trabajar… sí… trabajar con un humano responsable es mucho más estimulante mental, emocional y físicamente para los perros que ser empijamados para aparecer en el Tik Tok de sus tutores. Suele tratarse de lomitos muy equilibrados y alegres. Sólo hay que ver su actitud, atención y disposición. En próxima ocasión me ampliaré sobre este tema.
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