
Con estrategia fascista
--dijo Claudia, no fui yo--,
por vil encargo y de balde
presenta la doña Alcalde –
--cualquiera lo vio y oyó—
Su relación imprevista
contra tuit o periodista,
pero en tono surrealista
dice en el púlpito diario
la lista no es una lista
(ha de estar mal de la vista)
y el canario no es canario
ni hay A en el abecedario
ni verbo en el diccionario;
es la simple exhibición de
estrategia derechista
contra la administración
como la tiene prevista
la infatigable reacción
que pretende intervención
de los Estados Unidos
que nos quieren sometidos.
--II--
Pero su aleve intención
choca contra el patriotismo
de Cuarta Transformación
y no podrán, ¡reaccionarios!
contra revolucionarios
de toda buena conciencia;
lo podrá evitar la ciencia
de nuestra enorme nación
aunque le quiten la visa
a quien sólo muestra prisa
por lograr diputación,
de la mano de su padre
en medio de este desmadre
sin importar para nada
el aplauso o la sonrisa
de cualquier opositor
adverso al buen genitor
en casa de la Chingada
donde habita el gran señor,
porque el real destinatario
--ya lo dijo tío Pepito--
Es el grande, no el chiquito
Pero en tanto se resuelve
Este problema menor,
Quedó el Andy señalado
Como persona no grata
Y por mucho revolcarla
La gata siempre es la gata
Con carta o con perorata
Que no acepta ese destino
Ni que lo tachen de rata
Y se envuelve en la bandera
Para no meter la pata
De un chisme de lavandera
Que lo juzga desatino.
--III—
Hoy lo arropan los amigos,
Los que le deben favores
Al señor de los mendigos
No importa si los olores
De transas y huachicol;
De sabores y colores
tan claritos bajo el sol
se esparcen de aquí
hasta allá; la inocencia
de constante trascendencia
en la casa y donde quiera
que escuchen la mañanera.
--IV—
Sin embargo y como sea
Hay en todo una injusticia
Sin ninguna proporción.
Ni se busca la censura
Ni se tiene cara dura;
Se gobierna sin coacción
Y negarlo es estulticia
Porque todas las mañanas
la verdad se da sin mañas
pero con toda sevicia
y apoyados en patrañas,
los vendepatrias lo niegan
y buscan negra primicia
mientras de dólares riegan
su mal practicado oficio
contra todo beneficio
del interés nacional.
--V—
Polarizados estamos, es obvio,
Sí señor. Divididos, enfrentados,
porque dios juega a los dados,
nos dijo Norberto Nobbio
o porque no hemos sabido
conciliar a la nación
pues contra toda razón
el conflicto se estimula
y el furor no disimula
tantísima corrupción
de mentiras y sobornos
con recursos celestiales
que compran al elector
con los programas sociales
sin máscara y sin tapujo
pues eso les dejó el brujo
como estrategia mayor.
Y así con esa trinchera
Ya puede gritar cualquiera
En Falfurrias o Yakarta
O a donde llegue una carta.
Siempre habrá beneficiarios
Sin atención a los diarios,
Ni cautela al porvenir
Mientras cuentan los centavos
Del alegre ir y venir
Entre dádiva y salarios.
Mario Delgado pregona:
Esto manda la señora,
La presidenta social,
Y no hay razón más fregona,
nadie se queja en la caja
Pues la dádiva relaja
La persona y su nahual.
En Tamaulipas explica
La señora presidenta
Para que nadie se sienta
Desvalido o devaluado;
Una visa es cosa chica
Y a ninguno lo define
Ni tampoco lo ha menguado
Como dice la doctora:
Para nadar sin vejigas
No hace falta contar migas
Del imperio y sus amigas
Y amigos de poco gas.
--VI--
La patria se va a imponer
Y de eso no tengo duda
Ni me cabe otra ambición,
Pero quisiera saber
si aquesta transformación
de tan escaso entender
con la cabeza tan ruda,
es de veras mi nación.
Pero me dice la prima
Ya déjate de mamilas
Y regrésate a la prosa;
Que la rima no se arrima
Y sale cosa horrorosa
Mejor piensa en la sabrosa
Temporada de Landau,
Que en el cine ya hacen filas
Sobre el espía de Spandau
Mientras el señor Harfush
(desde los tiempos de Bush)
Se nos marcha a la Argentina
Con la DEA, a rendir cuentas allá
De operaciones de acá
Y presumir acullá
Las pruebas de su eficacia
con plena cooperación,
Y prepara una canción
Que le propicie la gracia,
la comprensión y el alivio
De vivir sin sumisión,
Con pleno conocimiento
Hasta que el gato haga ¡guau!
Y garantice el convivio
Sin hacer genuflexión
Y aunque a la hora de la gloria
Con esa táctica fija,
Preparen su gran garrote
Y muestren su zanahoria,
Usted no se me acogote,
ni se afloje ni se aflija.
--0--