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Consultar nuestro horóscopo o buscar las predicciones astrológicas es una práctica que lejos de perderse va en aumento

Conocer nuestro futuro con astrología o el zodiaco se niega a desaparecer

Estrellas

En una era en la que acceder a información a través de las tecnologías en tiempo real hace más fácil conocer lo que nos anuncia nuestro signo del Zodiaco, a pesar de que conocer nuestro futuro a través de predicciones no científicas ha desatado muchas críticas

Las principales críticas que han recibido quienes se interesan en los horóscopos y sus predicciones están centradas en que este tipo de eventos carecen de bases científicas y donde no se puede aceptar que la astrología puede ser guía como una verdad absoluta de eventos que podrían o no suceder.

Aunque la astrología y las predicciones han formado parte de la historia de la humanidad desde las civilizaciones antiguas, existen muchas dudas sobre si se puede ver a las predicciones de los horóscopos como aceptables de eventos futuros, pese a coincidencias. 

La historiadora Jasmine Elmer explica que el origen de la astrología se sitúa en el segundo milenio a.C. en la antigua Mesopotamia. En ese entonces, no cualquiera podía interpretar a las estrellas y a los planetas para hablar de los presagios de los dioses. Los sacerdotes babilonios eran los encargados de dicha tarea y fue ahí donde se desarrollaron los 12 signos astrológicos. Los cuales después fueron incorporados al zodiaco occidental.

Pero aún no se les conocía como constelaciones, hasta que los antiguos griegos los nombraron como tal. Sin embargo, en Grecia era más común conectar con los dioses usando las estrellas como método de adivinación.

Y fue el astrólogo y astrónomo de Alejandría, Claudio Ptolomeo, quien dictó las bases  individual sobre la posibilidad de cada quien puede leer las estrellas para aprender de sus propias vidas, un concepto al que se le conoce como horóscopo personal.

La Edad Media, fue sin duda la época en la que más personas participaron en dichas particas; desde médicos hasta astrónomos que la incorporaron en su día a día. 

El declive de la astrología comenzó durante el siglo XV en Inglaterra, cuando comenzó a ser señalada como cosas de brujería, por lo que algunos monarcas tomaron la decisión de alejarse de estas prácticas. Pero no fue hasta la Revolución Científica que su popularidad se desvaneció.

En cuanto a la historia moderna, los horóscopos personales se volvieron a asomar hasta principios del siglo XX con la aparición de la columna periodística que hoy en día se sigue consultando en búsqueda de saber lo que nos depara el futuro con base en nuestro signo zodiacal.

Durante los 80’s, los periódicos establecieron líneas telefónicas de astrología, lo que consistía en que los lectores pudieran recibir una lectura personalizada de su horóscopo por medio de una llamada telefónica. 

Hoy en día su popularidad es mayor entre los Millenials y la generación Z creando comunidad y como lo sugiere Carl Jung, la astrología proporciona una forma de observar y entender algunos patrones de la experiencia humana.

Con información de National Geographic

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