
El encuentro entre las selecciones de México e Inglaterra trasciende la rivalidad en la cancha. Con el balón de por medio, los 90 minutos en la cancha reviven una profunda conexión histórica y cultural que data de 1824, año en que ambas naciones entrelazaron sus destinos, dejando una huella imborrable en la gastronomía mexicana.
De Cornwall a Real del Monte: El nacimiento de una tradición
Tras la independecnia de mexico de españa, el gobierno mexicano buscó reactivar la producción de plata en el estado de Hidalgo. Esto atrajo a una oleada de migrantes británicos provenientes de la región minera de Cornualles (Cornwall), quienes llegaron a la localidad de Real del Monte con su maquinaria, sus familias y sus costumbres.
¿Cómo surge el cornish pasty que inspiró al paste actual?
Entre sus tradiciones más arraigadas destacaba el cornish pasty, un alimento horneado y relleno de carne y papa, ideal para las duras jornadas subterráneas. Lo más curioso de su diseño era la icónica trenza o repulgue de la masa: esta orilla gruesa servía como una especie de agarradera para que los mineros pudieran sujetar el alimento con las manos sucias y llenas de metales tóxicos sin contaminar el resto de la comida; al terminar, esa trenza simplemente se desechaba.
¿Cómo se transformó el cornish pasty en el tradicional paste mexicano?
Con el paso del tiempo, la cocina local adoptó la receta y la adaptó al paladar nacional, sustituyendo los ingredientes originales por frijoles, mole, pollo y opciones dulces como el arroz con leche.
Así nacieron los tradicionales pastes, un símbolo culinario que hoy en día sostiene la economía de cerca del 50% de las familias de Real del Monte y que cuenta con su propio festival internacional y un museo dedicado a su historia.