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Desde alimentos que parecen inofensivos hasta productos de limpieza y plantas, hay peligros cotidianos que pueden afectar la salud de tu perro sin que te des cuenta. Identificarlos a tiempo puede hacer una gran diferencia

5 cosas que podrían estar enfermando a tu perrito en casa y que quizá no habías notado

5 cosas que podrían estar enfermando a tu perrito en casa y que quizá no habías notado
5 cosas que podrían estar enfermando a tu perrito en casa y que quizá no habías notado

Hoy más que nunca, los perritos son parte de la familia: comparten contigo el sillón, se asoman a la cocina cuando preparas algo rico y, si tienen oportunidad, convierten cualquier objeto olvidado en su nuevo juguete favorito. Sin embargo, esa curiosidad que tanto nos hace quererlos también puede ponerlos en riesgo.

Aunque mantener limpia la casa y darle premios de vez en cuando parece suficiente para cuidarlo, existen cosas que pueden enfermar a los perros y que pasan inadvertidas en la rutina diaria. Algunas están en la cocina, otras en el jardín e incluso pueden encontrarse en el botiquín.

Estas son cinco situaciones a las que conviene prestar atención para proteger a tu mascota.

1. Alimentos que parecen inofensivos, pero son tóxicos para los perros

Compartir un poco de tu comida con tu mascota puede parecer una muestra de cariño, especialmente cuando te mira con esos ojos redondos y adorables. El problema es que algunos alimentos aptos para las personas pueden ser peligrosos para los perros.

El chocolate, las uvas, las pasas, la cebolla, el ajo y los productos que contienen xilitol, un edulcorante presente en ciertos chicles y dulces sin azúcar, figuran entre los alimentos que deben evitarse.

Las consecuencias dependen de la sustancia, la cantidad ingerida y el tamaño del animal. Algunas pueden provocar vómitos y diarrea, mientras que otras pueden afectar órganos como los riñones o el hígado.

Lo más recomendable es ofrecerle alimentos formulados para perros y consultar al veterinario antes de incorporar ingredientes nuevos a su dieta.

2. Productos de limpieza

Desinfectar los pisos, lavar el baño y mantener la casa impecable son hábitos importantes, pero hay que tomar precauciones cuando vives con un perrito.

La lejía o cloro, los detergentes concentrados, los limpiadores de hornos y algunos desinfectantes pueden causar irritación, intoxicaciones o quemaduras si el animal los ingiere o entra en contacto con ellos. También hay que tener cuidado con los vapores de productos químicos.

Para reducir los riesgos, guarda los envases en lugares cerrados y fuera de su alcance. Respeta las instrucciones de uso, ventila las habitaciones y evita que camine o lama superficies recién tratadas hasta que sea seguro hacerlo según la etiqueta.

3. Plantas decorativas que pueden hacerle daño a tu perrito

Las plantas le dan vida a cualquier espacio, pero no todas son compatibles con las mascotas. Algunas especies ornamentales pueden provocar molestias digestivas o irritación cuando un perro las muerde o se las come.

Entre las plantas que requieren precaución están el poto o potus, la diefembaquia, la hiedra inglesa y la palma de sagú, esta última especialmente peligrosa porque puede causar daños graves en el hígado.

Si tu perro acostumbra explorar las macetas, revisa qué especies tienes en casa y consulta un listado veterinario de plantas tóxicas antes de llevar una nueva.

4. Medicamentos humanos que nunca debes darle a tu perro

Cuando un perro parece tener dolor, verlo incómodo puede despertar las ganas de ayudarlo de inmediato. Sin embargo, darle una pastilla que te ayuda comúnmente a ti puede empeorar la situación para él.

Medicamentos de uso humano como el ibuprofeno y el naproxeno pueden causar problemas gastrointestinales y daño renal en los perros. Otros fármacos también pueden resultar tóxicos según la dosis y las características del animal.

Por eso, nunca le des medicamentos humanos sin indicación veterinaria, ni siquiera si crees que se trata de una molestia menor. Guarda las pastillas, los suplementos y los jarabes en un lugar seguro.

Si sospechas que tu mascota ingirió un medicamento accidentalmente, comunícate cuanto antes con un veterinario y proporciona el nombre del producto, la cantidad aproximada y la hora de exposición.

5. La basura y los objetos pequeños que se traga mientras juega

Hay perros que investigan todo con el hocico y otros que parecen tener un talento especial para encontrar lo que nadie está buscando. El bote de basura, los envoltorios, los huesos y los objetos pequeños pueden convertirse en un riesgo.

Los restos de comida descompuesta pueden contener sustancias dañinas; los huesos pueden astillarse y las piezas de plástico, tela o juguetes rotos pueden provocar atragantamiento u obstrucciones intestinales.

Para prevenir accidentes, utiliza botes con tapa segura, recoge los objetos que pueda tragarse y revisa periódicamente el estado de sus juguetes.

Si presenta vómitos repetidos, dolor abdominal, decaimiento o dificultad para defecar después de haber ingerido un objeto, necesita valoración veterinaria.

¿Cómo saber si algo está enfermando a tu perro?

Los síntomas de una intoxicación varían, pero hay señales que no debes ignorar: vómitos, diarrea, babeo excesivo, temblores, debilidad, desorientación o dificultad para respirar.

Si sospechas que comió algo tóxico, no provoques el vómito ni le des remedios caseros sin recibir instrucciones profesionales. Contacta de inmediato a un veterinario, incluso si todavía no presenta síntomas.

Cuidar a tu perro no es únicamente llevarlo a pasear, comprarle juguetes o llenar su plato. También significa revisar los pequeños detalles de su entorno. A veces, prevenir una emergencia empieza por guardar bien un medicamento, cambiar una planta o cerrar el bote de basura.

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