Especiales  Crónica

Opinión Crónica

Academia y Cultura 

Escenario

Deportes

  • LA ESQUINA

    La incapacidad para demostrar la comisión de
    delitos a partir de investigaciones serias nos ha
    llevado a pedir que una persona que ni siquiera ha sido procesada, ingrese a prisión por argumentos como “a lo mejor se escapa” o “tal vez reincide en el delito que no comprobamos”. Arreglando las averiguaciones, el problema de derechos humanos la prisión preventiva oficiosa no sería tan grande.