
Gracias al hallazgo de más de 20 mil fósiles, localizados en Santa Lucía, Estado de México entre el 2019 y 2022, el equipo de especialistas coordinado por el doctor Federico Sánchez Quinto descubrió un nuevo linaje de mamut que habría habitado en la Cuenca de México.
Tras haber sacado los restos de la tierra y haber sido curados, los investigadores pudieron procesar la información del ADN contenido en estos, particularmente en los molares, con el apoyo del Laboratorio de Paleogenómica de la UNAM, ubicado en Juriquilla, Querétaro.
Para ello, se extrajeron 77 muestras que se analizaron en el laboratorio como parte del primer estudio de megafauna extinta que se realiza en México. A partir de los resultados obtenidos, los investigadores dieron cuenta de la existencia de un linaje mexicano del mamut colombino, del cual hallaron a su vez tres sublinajes genéticamente diferentes entre sí.
Estas variaciones genéticas se fueron diseminando entre la población (en concreto en el la comunidad de las denominadas “hembras lanudas”) muy seguramente debido a que los mamuts “híbridos” llevaban a cabo una serie de migraciones al continente americano.
Este estudio, encabezado por la UNAM, está aunado a un proyecto interdisciplinario e interinstitucional con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).