
El fenómeno celeste 3I/ATLAS no deja de sorprendernos una vez más, ya que la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha compartido una imagen poco común del cometa interestelar 3I/ATLAS, captada por la sonda Europa Clipper durante su viaje a Júpiter. Esta fotografía, tomada en noviembre de 2025, nos ofrece una mirada fascinante al visitante cósmico que está atravesando nuestro sistema solar desde mucho más allá de sus fronteras conocidas.
La imagen difundida por la NASA fue capturada por el instrumento Europa-UVS, un espectrógrafo ultravioleta a bordo de la misión Europa Clipper, diseñada primordialmente para estudiar la luna helada de Júpiter, Europa. Aunque la nave aún se encuentra en tránsito, y según los expertos llegará al sistema joviano para 2030, sus equipos ya están operativos y han sido aprovechados para observar este visitante interestelar.
Asimismo, la NASA detalló que la imagen fue tomada el 6 de noviembre de 2025, cuando la sonda estaba aproximadamente a 164 millones de kilómetros del cometa. Gracias a los datos recopilados durante siete horas continuas, los científicos pudieron analizar la coma, la nube de gas y polvo que rodea al núcleo del cometa, así como características químicas que normalmente no son visibles mediante telescopios ópticos desde la Tierra.

Lo más interesante es que la imagen fue resultado de un meticuloso procesamiento de datos que combina distintas longitudes de onda de luz ultravioleta que permiten distinguir los gases y partículas que componen la coma (una mezcla de azul, verde y rojo según la composición) y ofrecen pistas sobre los materiales que lo forman.
¿Qué es el Europa Clipper?
La misión Europa Clipper, lanzada en octubre de 2024, fue diseñada para explorar Europa, cuyo objetivo es buscar signos de un océano subsuperficial que podría tener condiciones para la vida.
Sin embargo, su capacidad para capturar imágenes como la de 3I/ATLAS demuestra que una misión bien equipada puede darnos alcances sin precedentes como explorar, observar y contribuir a nuestro entendimiento del cosmos incluso antes de su misión principal.
¿Qué ha pasado con el 3I/ATLAS?
Como lo mencionamos en una nota anterior, el 3I/ATLAS no representa ningún riesgo para la Tierra. Tras su paso más cercano al Sol y a nuestro planeta en diciembre de 2025, comenzó a alejarse de nuevo, perdiendo brillo de manera gradual, como es típico en cuerpos helados que se enfrían al retirarse de la radiación solar.

Se calcula que en marzo de 2026 este cometa pasará relativamente cerca de Júpiter, cuyo poderoso campo gravitacional podría alterar ligeramente su trayectoria.
Finalmente, telescopios terrestres y misiones espaciales continuarán monitoreándolo, grabando su silencioso viaje de regreso al vasto océano interestelar de donde proviene.