
La rapidez con la que respondemos y nuestra actividad en los chats: muchas personas juzgan erróneamente su propio comportamiento. Investigadores de la Universidad de Bielefeld han utilizado, por primera vez, metadatos anonimizados de WhatsApp para visibilizar estas percepciones erróneas. Su estudio demuestra que la retroalimentación personalizada basada en datos puede ayudar a las personas a comprender mejor sus propios hábitos de comunicación. Un elemento fundamental para el bienestar digital y las relaciones exitosas.
La comunicación digital moldea la vida cotidiana; sin embargo, muchas personas saben sorprendentemente poco sobre cómo se comunican a través del chat. “Algunos creen que responden demasiado lento, otros creen que siempre escriben más que los demás. Nuestros datos muestran que estas suposiciones suelen ser erróneas”, afirma la autora del estudio, Olya Hakobyan, de la Universidad de Bielefeld. Junto con la profesora Dra. Hanna Drimalla, ha publicado la investigación en la revista “Computers in Human Behavior”.
Para obtener información fiable sobre el comportamiento comunicativo real, los investigadores desarrollaron su propia plataforma de donación de datos. Esta anonimiza los metadatos de WhatsApp (es decir, no el contenido del chat, sino información como los tiempos de respuesta o la duración de los mensajes) y presenta los datos en visualizaciones individualizadas. Por primera vez, los participantes pudieron comparar su comportamiento real con su autoevaluación.
DATOS EN LUGAR DE INTUICIONES.
Las investigaciones previas sobre el comportamiento al usar la mensajería se han basado principalmente en encuestas. Estos autoinformes son subjetivos y, a menudo, poco fiables. El estudio de Bielefeld demuestra cuán inexactas pueden ser las autopercepciones y cómo pueden mejorarse. Muchos participantes ajustaron significativamente su percepción de la velocidad de respuesta tras ver las visualizaciones. También evaluaron su propia participación en las conversaciones de chat de forma más realista tras recibir retroalimentación basada en datos.
Las ideas erróneas pueden tensar las relaciones, por ejemplo, cuando alguien cree que siempre responde demasiado tarde. El estudio demuestra que una retroalimentación precisa puede corregir estos malentendidos. Al mismo tiempo, sugiere que estas percepciones son emocionalmente manejables: el estado de ánimo de los participantes se mantuvo estable, incluso cuando algunas de sus suposiciones se corrigieron claramente.
Los hallazgos ofrecen una perspectiva poco común, basada en datos, sobre la dinámica social de la comunicación digital. Sugieren cómo las visualizaciones personales pueden ayudar a las personas a ser más conscientes de su propio comportamiento, un enfoque que va mucho más allá de WhatsApp. Quienes comprenden mejor sus patrones de comunicación pueden cultivar relaciones digitales más conscientes y satisfactorias a largo plazo.
Actualmente, es posible recibir retroalimentación sobre los datos propios de WhatsApp y Facebook, como parte de varios estudios en curso.