
En el cielo nocturno de abril de 2029, algo extraordinario sucederá: una roca espacial gigantesca, temida durante años por científicos, cruzará tan cerca de la Tierra que podrá verse sin telescopio. No será una amenaza… pero sí un momento irrepetible. El paso del asteroide Apophis promete convertirse en uno de los eventos astronómicos más impactantes de nuestra era.
God of chaos: un suceso irrepetible
El 13 de abril de 2029, el asteroide Apophis, bautizado así por el dios egipcio del caos, realizará un acercamiento sin precedentes. Pasará a apenas 32 mil kilómetros de la superficie terrestre, una distancia que en términos espaciales es prácticamente “rozar” nuestro planeta.
Para dimensionarlo: estará más cerca que muchos satélites artificiales y muchísimo más cerca que la Luna.
Este tipo de eventos, según especialistas, ocurre solo cada varios miles de años, lo que lo convierte en una oportunidad única para la humanidad.
¿Se podrá ver desde la Tierra?
Sí, y esa es una de las principales razones por las que el fenómeno ha emocionado a los aficionados y público en general.
Apophis será visible a simple vista, sin necesidad de telescopios, como si fuera una estrella brillante desplazándose rápidamente por el cielo.
Podrá observarse en regiones de Europa, África y Asia occidental y será visible durante varias horas. Simismomo, se moverá de forma perceptible, algo inusual en el firmamento
De hecho, podría ser observado por miles de millones de personas, dependiendo de las condiciones climáticas.
¿Existe peligro para la Tierra?
Aunque muchos piensan que este asteroide podría poner en peligro la vida en la Tierra, la respuesta es no hay riesgo de impacto.
Cuando fue descubierto en 2004, Apophis encendió alarmas debido a una probabilidad inicial de colisión. Sin embargo, estudios posteriores, especialmente observaciones de radar en 2021, descartaron cualquier peligro al menos durante los próximos 100 años.
Hoy, los científicos lo clasifican como “potencialmente peligroso” solo por su tamaño y cercanía, no porque represente una amenaza real.