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Ganadores del Latam Health Champions se reunieron con directivos de importante farmacéutica para mejorar la presentación de sus proyectos

Exponen las innovaciones AL que transformarían sectores en salud

Innovadores Sergio Prada Ríos expuso la “glotis artificial” desarrollada en su hospital, en Colombia. (Isaac Torres)

El ejercicio es este: imagina que tú, emprendedor (de una compañía de base tecnológica en salud) tienes la oportunidad de hablar con el CEO de una empresa que puede financiar tu proyecto o que puede ayudarte a encontrar los recursos o personas correctas para lograrlo.

El encuentro es una gran oportunidad, pero breve, quizá lo encontraste en el lobby del hotel, tras una conferencia o en el ascensor. Quisieras que el edificio fuera muy alto y con muchos pisos, pero no es así, entonces tienes 90 segundos para exponer tu idea, sintetizando tu proyecto de años, que tiene un complejo trasfondo o un contexto amplio que crees necesario exponer. Las variables son tan amplias y diversas como lo es diametralmente inverso el tiempo que tienes para hablar de ello.

Requieres de una presentación (“pitch”) pulida, afinada y sin rodeos, con los elementos necesarios para transmitir tu mensaje con claridad.

Tratamientos contra Parkinson, dispositivos médicos, plataformas de salud, descontaminación de agua por minería, mamografías de nueva generación, entre otros temas, fueron expuestos por los ganadores del Latam Health Champions (LHC) –iniciativa de FIFARMA e INNOS-Universidad El Bosque– a un comité de especialistas de Amgen, una de las empresas biotecnológicas más importantes del mundo, con sede en Cambridge, Massachusetts.

Tras conocer exponer de cómo funciona el sistema de desarrollo de fármacos, material hospitalario e incluso cómo aceleran sus procesos con inteligencia artificial, personal de Amgen escuchó los “pitch” de los latinoamericanos; al término ofrecieron su retroalimentación en un ejercicio que busca mejorar la preparación de los ganadores del LHC para seguir avanzando en su maduración.

INNOVACIONES.

Hugo Gramajo, de Argentina, expuso la innovación de Exomas, una terapia que busca revertir enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y Alzheimer, mediante el uso de componentes celulares llamados exosomas.

“Las enfermedades neurodegenerativas comparten una característica común, el área neuronal. El problema es que no hay tratamientos regenerativos para esas enfermedades, pero Exomas ofrece la solución: Tras un año de investigación, tenemos la capacidad científica y tecnológica para inducir proliferación neuroextensiva usando exosomas, que trabajan para aumentar la proliferación y la regeneración de los neurones”.

De Chile, María Cristina Paredes habló sobre su catéter urinario para prevenir infecciones hospitalarias. “Soy la líder de WMAS, una compañía de nanotecnología que salva vidas (…) Cada año, 4.5 millones de personas son infectadas en un hospital con dispositivos médicos. En WMAS empleamos un material de silicona de manera médica con una partícula de cobre con efectos potentes antimicrobianos y antibióticos”. El dispositivo patentado y en ensayos clínicos ha beneficiado ya a 256 pacientes en cuatro hospitales chilenos, agregó.

El colombiano Fernando García presentó SKINGO, un dispositivo médico quirúrgico en un guante para la remoción de piel muerta tras una quemadura grave. “SKIGO es un guante que convierte la mano del cirujano en un dispositivo médico (…) no es solo un dispositivo, es la manera más sencilla de realizar el procedimiento médico de manera segura”.

Su compatriota, Sergio Prada Ríos expuso la innovación del hospital para el que trabaja: una “glotis artificial” que permite expandir los pulmones en pacientes con traqueostomía o debilidad neuromuscular y mantener el aire inspirado. “La traqueostomía es un procedimiento realizado en la mayoría de las personas que sufren traumas mayores y necesitan ventilación mecánica. Así, desarrollamos este dispositivo para recuperar tus pulmones ante el colapso por una traqueostomía”.

Luis Aragón proviene de Guatemala. Ha sido el primer ganador del LHC en Centroamérica, que llegó a su tercera edición, por el desarrollo de un dispositivo portátil que detecta signos de cáncer de mama mediante la recopilación de información termoanalítica e inteligencia artificial. Ante el aumento de casos avanzados de cáncer y la falta de adherencia y realización de mamografías, han diseñado Premia, “una máquina de termografía e inteligencia artificial para identificar pequeños cambios en la temperatura de los tejidos e identificar cambios vasculares, problemas inflamatorios y detectar pacientes con riesgo de cáncer y otro riesgo de enfermedades del pecho. (…) Premia es nuestra solución para luchar contra el cáncer de mama y acelerar el diagnóstico”.

De México, Pablo Aguirre expuso algunos detalles de Meddi, que busca resolver sistemas de salud fragmentados a través de una plataforma digital que conecta pacientes, médicos, farmacias y aseguradoras. “En México tenemos un ecosistema de salud muy fragmentado, con un sector público y un sector privado, donde las personas pagan por cada necesidad de salud. Con Meddi conectamos a todos los proveedores médicos físicos y digitales para ayudar a las personas a cuidarse antes de que se enfermen y ofrecemos herramientas de IA a todos los proveedores para aumentar la eficacia en el diagnóstico. Tenemos una aplicación que utiliza la gamificación como técnica para que las personas sigan buenos hábitos que mejoren su salud y ganen dinero (…) En México, tenemos ya 1,5 millones de usuarios activos”.

Innovadores Lenin Rueda, de Perú. (Isaac Torres)

Finalmente, en representación de su instituto de salud (el primero del sector público ganador del LHC) en Perú, Lenin Rueda expuso su innovación, consistente en la descontaminación de agua por metales pesados a causa de la actividad minera, problema de salud pública en su país.

“Aproximadamente 10 millones de peruanos están expuestos a agua con metales pesados como arsénico, mercurio y más. Desarrollamos estrategias y materiales para reducir esta exposición, empleando un material a base de carbono modificado con moléculas que pueden capturar y remover el arsénico de agua, con una efectividad de reducción de arsénico de hasta el 80%”.

APRENDIZAJE.

Entre la retroalimentación que recibieron los participantes, se destacaron diversos puntos en cada caso, entre ellos: exponer por qué su innovación es única, afinar el “pitch”, no exponer demasiados datos, en qué estado se encuentra y cuáles son los siguientes pasos, si ya está patentado o protegido, enfatizar su impacto, conectar con narrativas que generen empatía, usar y exprimir el tiempo disponible, hablar de cómo ha sido la experiencia de los usuarios, los miembros de su ecosistema, así como la mención de su utilidad en otras regiones más allá de la local.

Al finalizar la sesión, Carlos Felipe Escobar, director del Instituto de Prospectiva e Innovación en Salud (INNOS) –think thank colombiano creado por la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo y la Universidad El Bosque– apuntó algunos de los retos que enfrentan estos proyectos y la innovación en Latinoamérica y destacó el valor de estas iniciativas en diferentes estados de consolidación.

“De regreso a sus países, estamos convencidos de que necesitamos promover este tipo de colaboración, entre farmacéuticas, industria, sector público, emprendedores y universidades, para hacer que las cosas salgan bien. (…) Ahora reconocen lo importante que es promover un ecosistema de innovación saludable y fuerte en sus países y el papel que pueden tener en esta transformación”.

Innovación Visita a laboratorio de Amgen. (Isaac Torres)

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