
Los insectos son el grupo de organismos más diverso a nivel mundial, que representan el 75% de todas las especies conocidas del planeta. Casi la mitad de ellos son fitófagos, es decir que sus larvas requieren alimentarse de tejidos vivos de las plantas para completar su ciclo de vida.
Muchos de los fitófagos son parasitados por avispas con hábitos muy especializados que se conocen como parasitoides, debido a que utilizan como huésped la etapa larvaria de esos insectos, depositando generalmente un huevo dentro del cuerpo y causando su muerte. Las relaciones entre los tres componentes planta – fitófago – parasitoide, se le conoce como “interacciones tri-tróficas”, las cuales son un factor esencial en la evolución y estructura de las comunidades naturales.
Entre los fitófagos destaca un gremio llamado “insectos agalladores”, debido a que inducen la formación de “tumoraciones” denominadas “agallas” y que se forman en diversas partes de la planta (tallos, hojas, flores). Los insectos agalladores están representados por unas 13,000 especies en el mundo, y tienen una alta especialización con sus plantas hospederas. Los grupos más distintivos se encuentran en los ordenes Diptera (moscas), Hemiptera (pulgones y chinches), y algunas familias de Hymenoptera (avispas y moscas-sierra).
Las agallas se originan como un mecanismo de defensa de las plantas, que responden con un crecimiento anormal y multiplicación celular alrededor del insecto inductor, provocado por la oviposición por parte de la hembra, o bien, por secreciones producidas por sus estados inmaduros. Estas estructuras le proporcionan alimento suficiente al inductor, y además le sirven de refugio de factores climáticos como cambios en la temperatura, radiación solar y lluvias, pero también le proporcionan protección contra los depredadores o el parasitismo por sus enemigos naturales.

En la familia Tephritidae (Diptera), existen numerosas especies inductoras de agallas, entre ellas destaca el género Eutreta, ya que la biología de sus especies indica que son inductores de agallas en plantas de las familias Asteraceae, Verbenaceae y Plantaginaceae. Como resultado de varios años de investigaciones en la región central de México, reportamos por vez primera que la mosca Eutreta xanthochaeta (Tephritidae) forma nódulos esferoides en los tallos de su planta hospedera nativa de Mesoamérica, Lippia myriocephala (Verbenaceae), conocida comúnmente como “colpanchi blanco” o “palo gusano”. Durante el proceso de cría en el laboratorio, encontramos que, además de la emergencia de moscas adultas, detectamos la presencia de avispas parasitando sus larvas. Las hembras de esos parasitoides localizan la larva de la mosca desde el exterior de la agalla, insertando su ovipositor para depositar un huevo. De tal suerte, la longitud de esa estructura también juega un papel importante en ese proceso adaptativo.

Los resultados del estudio mostraron la formación de agallas de diversos tamaños, variando entre 5 – 26 mm de diámetro. A partir de las agallas más grandes emergieron principalmente moscas, pero en las agallas de tallas menores, emergieron mayoritariamente parasitoides de dos especies de las familias Torymidae y Pteromalidae.
Las interacciones tri-tróficas son fundamentales para entender la biodiversidad y la evolución de estas relaciones bióticas. La inducción de las agallas modifica la arquitectura y fisiología de las plantas, ya que, durante el proceso la planta destina nutrientes para su formación, afectando tanto el crecimiento como la producción de flores y semillas, en consecuencia, con cambios negativos en el potencial reproductivo de las plantas. Por otra parte, los parasitoides poseen estrechas relaciones con su huésped, puesto que sus ciclos de vida están sincronizados con éste y actúan como reguladores naturales de sus poblaciones.
La mosca E. xanthochaeta, además de inducir la formación de agallas en L. myriocephala, también infesta los tallos de la planta Lantana camara (Verbenaceae), conocida en México como “cinco negritos”. Esta especie es considerada una planta invasora en otras regiones del mundo. Originalmente esta mosca fue introducida en Hawaii como un agente biológico para su control, y años más tarde, también fue introducida en Australia e India con el mismo fin.
Referencias
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*Red Interacciones Multitróficas, INECOL