
La memoria histórica-audiovisual de Canal Once y del país, que abarca 67 años del trabajo y que resguarda el acontecer nacional e internacional, además de programas culturales, educativos y científicos, está en riesgo por el plantón de estudiantes que no permite el acceso del personal a las instalaciones para desarrollar sus labores cotidianas y de mantenimiento.
El pasado 21 de mayo, un grupo de alumnos del Instituto Politécnico Nacional cerraron las instalaciones en demanda de que directivos del medio público den a conocer los nombres de quienes habrían participado en la agresión a uno de sus compañeros que resultó lesionado.
De acuerdo con un comunicado emitido por trabajadores del Canal, se llama a los estudiantes a dejar entrar al personal al medio público para que realice sus funciones, y señalaron que en este momento “los trabajadores de la televisora con el compromiso, profesionalismo y esfuerzo han logrado mantener la continuidad de su programación, pese a la imposibilidad de acceder a sus instalaciones”,
Asimismo, explican que “reconocemos plenamente el derecho de las y los estudiantes a manifestarse y defender sus causas de manera pacífica. Sin embargo, lamentamos que, hasta ahora, se haya rechazado de manera reiterada la posibilidad de establecer un diálogo con las autoridades. Esta situación no solo afecta la operación cotidiana de Canal Once, sino que impide el acceso del personal técnico responsable de realizar las revisiones y el mantenimiento indispensables para preservar uno de los acervos audiovisuales públicos más importantes del país, patrimonio que pertenece a todas y todos los mexicanos”.
Por su parte, el periodista y escritor Pedro Miguel señala este acervo que está en riesgo son 67 años de historia nacional que tiene una importancia fundamental para el país y el hecho de no poder ingresar al mismo, implica que no se puede presentar como se debiera lo que es un discurso de la nación y eso es grave porque se rompe un vínculo con la historia del país
PATRIMONIO
La videoteca de Canal Once resguarda 67 años de historia audiovisual de México y constituye el acervo más antiguo de la televisión pública nacional. Dentro de este invaluable acervo destacan el archivo audiovisual de Cristina Pacheco, inscrito por la UNESCO en el Registro Memoria del Mundo de México, reconocimiento que acredita su extraordinario valor documental. También está “Hoy en la Cultura”, el primer programa cultural en televisión en México y la famosa clase de matemáticas con las que inició sus transmisiones a las 18:00 horas del 2 de marzo de 1959.
Son miles de documentos audiovisuales que conforman el gran acervo del Once y otras emisiones emblemáticas son los que narran el movimiento del EZLN, el FOBAPROA, los procesos electorales y movimientos sociales como el de 1968, de Atenco y las autodefensas de Michoacán. Son todos testimonio irrepetible de la vida política, social, cultural, científica y educativa de México.
Por esto y muchos programas más, además de su alto nivel de calidad, El Once ha sido distinguido con el Premio Nacional de Periodismo, los premios Promax y BDA de Latinoamérica y en dos ocasiones con el máximo reconocimiento que otorga la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a la mejor televisora del mundo.
En su comunicado, añaden que “las televisoras públicas reiteramos nuestro compromiso con el derecho de la sociedad a recibir información veraz, plural y contextualizada, así como con la protección, conservación y difusión del patrimonio audiovisual de México.
Por ello, agregan, hacemos un respetuoso, pero urgente, llamado a generar las condiciones de diálogo que permitan reanudar, a la brevedad, las labores de todo el equipo de Canal Once en sus instalaciones, garantizando así la continuidad de su misión de servicio público y la adecuada conservación y mantenimiento de su invaluable videoteca.
Explican que salvaguardar este acervo significa proteger una parte esencial de la historia, la identidad y la memoria de nuestro país. “Se trata de un legado que pertenece a todas y todos los mexicanos, cuya preservación constituye una responsabilidad compartida”.