Cuando el cuerpo de una mujer y el nacimiento de una niña o un niño se convierten en objeto de un contrato, estamos frente a una práctica que exige respuesta firme —

Porque la dignidad de una mujer no tiene precio y la vida de una niña o un niño no puede ser objeto de contrato, Red Familia se sumó al llamado para abolir la explotación de mujeres con fines reproductivos y colocar la dignidad humana por encima de cualquier interés económico o comercial.
“La llamada renta de vientres no puede analizarse únicamente como un acuerdo entre particulares; cuando el cuerpo de una mujer y el nacimiento de una niña o un niño se convierten en objeto de un contrato, estamos frente a una práctica que exige una respuesta firme desde los derechos humanos”, afirmó.
Patricia Olamendi Torres, doctora en derecho, reveló que México se convirtió en un destino de bajo costo para la maternidad subrogada, con altos riesgos de explotación asociados a la vulnerabilidad económica de las mujeres.
La Dra. María Sara Rodríguez dijo que “la regulación admisible es la prohibición, incluso a niovel penal, no solo a nivel civil”.
México en la Mira Internacional
La experta habló así durante la IV Conferencia de la Declaración de Casablanca México 2026, en la Universidad Panamericana (UP), Campus Mixcoac, organizada conjuntamente con Early Institute.
La Universidad Panamericana sostiene una postura institucional e investigativa crítica y de total rechazo hacia la maternidad subrogada, por ser una forma de explotación reproductiva.
El enfoque de la Casa de Estudios afirmado en el humanismo cristiano y el derecho, sostiene que esta práctica vulnera la dignidad humana y los derechos fundamentales de las mujeres y los niños.
El evento reunió a especialistas, académicos, juristas, psiquiatras, exrelatores, exmiembros de comités de Naciones Unidas, y especialistas internacionales, para analizar las implicaciones jurídicas, éticas y sociales de la gestación subrogada.
“Red Familia considera inaceptable que las necesidades de las mujeres, particularmente de quienes viven en condiciones de pobreza o vulnerabilidad, puedan ser aprovechadas por intermediarios o intereses comerciales; la necesidad económica no debe convertirse en una oportunidad de negocio a costa de la dignidad humana”, afirmó la organziación dirigida por Mario Romo.
Por ello respaldó el llamado de la Declaración de Casablanca para abolir universalmente la gestación subrogada.
“No se trata de una postura ideológica, sino de una exigencia de justicia que busca proteger a las mujeres y garantizar que los derechos de niñas y niños prevalezcan sobre los intereses comerciales”, expresó.
Por su parte Olivia Maurel, vocera de la Declaración de Casablanca y nacida mediante gestación subrogada, expresó un mensaje que sacudió a la audiencia.
Narró que descubrió su origen a los 17 años y que una prueba de ADN le permitió contactar posteriormente a la mujer que la gestó; su testimonio mostró la importancia del derecho a la identidad y al origen.
Maurel también denunció casos de mujeres mexicanas abandonadas por agencias durante el embarazo y pidió a legisladores y especialistas escuchar a las personas nacidas mediante esta práctica antes que decidan regularla o prohibirla.
Red Familia llamó al Congreso de la Unión y a las autoridades competentes para impulsar una revisión legislativa que permita prohibir la explotación reproductiva.
También, “prevenir los abusos, combatir la intermediación lucrativa y garantizar la protección y reparación de las víctimas, incluida la revisión de las propuestas para tipificar esta explotación como una modalidad específica de trata de personas”.
Como organización de la sociedad civil dedicada al fortalecimiento del bienestar de las familias mexicanas, Red Familia reafirma que la defensa de la vida y la dignidad humana debe estar presente en toda etapa y circunstancia.
Violación de la Dignididad, Mujer como Objeto
El foro visibilizó las graves implicaciones médicas para las mujeres sometidas a regímenes hormonales agresivos orientados a la transferencia embrionaria. Este procedimiento incrementa los riesgos de embarazos múltiples, cesáreas innecesarias, preeclampsia e hiperestimulación ovárica, obligando a las gestantes a asumir complicaciones físicas sin obtener un beneficio clínico personal.
A las secuelas biológicas se suma el trauma psicológico generado por la ruptura abrupta del vínculo afectivo y hormonal desarrollado durante los nueve meses de embarazo.
Organismos de derechos humanos advirtieron que la exigencia de disociar emociones del bebé gestado suele desencadenar depresión posparto, duelo no elaborado y traumas emocionales permanentes, que reduce la capacidad reproductiva a un servicio mercantilizado.
Red Familia señaló que continuará impulsando el diálogo, la participación de especialistas y la incidencia pública para que México avance hacia un marco de protección que coloque a las personas por encima de los intereses económicos.
“La dignidad de una mujer no tiene precio; la vida de una niña o un niño no puede ser objeto de contrato, México debe cerrar la puerta a la explotación reproductiva.
Mientras algunos defensores argumentan que la subrogación altruista y regulada representa una alternativa válida para la infertilidad, la Organización de las Naciones Unidas, a través de sus relatorías sobre la venta y explotación de niños, y el Parlamento Europeo ya alertaron que la modalidad comercial constituye una forma de explotación reproductiva y tráfico de seres humanos que vulnera la dignidad de la infancia y de la mujer.
Red Familia y Declaración de Casablanca exigen frenar explotación reproductiva en México