Cultura

La exposición reúne piezas del Dr Atl, Rafael Cauduro, Beatriz Ezban, Toledo, Cuevas Friedeberg…

Inauguran en Los Pinos muestra con 68 obras del patrimonio artístico de México

Muestra. Dos de las obras de la muestra “Pintura y Escultura en el Acervo Patrimonial de México”, abierta al público hasta diciembre de 2026.

Sobre la pared blanca de lo que anteriormente fuera un vestidor presidencial, en la planta alta de la Casa Miguel Alemán del Complejo Cultural Los Pinos, cuelga “Memorias” (1993, óleo sobre tela) de Rafael Cauduro, que presenta “el orden urbano, el orden cargado de historia”.

Justo en frente está “México en la piel” (1993, óleo sobre tela) de Beatriz Ezban, que habla de una “naturaleza que se encuentra permanentemente luchando contra las imposiciones del entorno urbano”, según las palabras del curador Guillermo Santamarina Lagunes.

Ambos cuadros de gran formato se exhiben como parte de la exposición “Pintura y Escultura en el Acervo Patrimonial de México”, que estará abierta al público hasta diciembre de 2026.

“Resultaban bastante elocuentes en esta carga de elementos”, indica Guillermo Santamarina Lagunes sobre la decisión curatorial.

De acuerdo con la Secretaria de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, la propuesta “trata de recontextualizar en dónde se están presentando las obras”.

“Desde el 2018 que se abrió este espacio para hacer un centro cultural, se han hecho muchas exposiciones, pero estas obras no se habían mostrado de esta manera. Nos parecía muy pertinente seguir abriendo el patrimonio y que pudiera tener esta curaduría que también va de este contexto del poder”, declara.

En recorrido con medios de comunicación, la Secretaria de Cultura de México comenta que desde el año pasado pidió una curaduría a Santamarina Lagunes, quien “ya había trabajado aquí y había hecho muchas exposiciones”.

La solicitud de Claudia Curiel de Icaza fue una lectura que “pudiera recuperar varias del archivo que solamente veían en ese momento los presidentes, que finalmente es patrimonio del país y que habla de muchas cosas, que no tiene que ver con un oficialismo, sino con una generación de artistas”.

Muestra. Otra de las obras.

RECORRIDO

La muestra se integra por 32 obras de la colección de Los Pinos, “conjugadas” con obras de la Colección de Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de la colección Centro Nacional Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM), del INBAL. En total, se exhiben 68 piezas de 67 artistas.

“Algo muy importante es que todas son obras de nuestro patrimonio nacional”, destaca el curador.

Asimismo indica que este catálogo de artistas abarca más de una generación “ que estaban muy enfocados en la identidad”.

“Desde luego también hay abstracción, no sólo es representación o realismo. Hay mucho de paisaje, hay mucho de paisaje interior y también intenté trasladar a los intereses contemporáneos, no sólo con nuestro panorama actual, sino también con los pronunciamientos sociales justos de este presente”, presenta a grandes rasgos.

“Sobre todo es un escenario que se acerca a este momento de inquietud plástica, muy cercano a lo que podría ser eso que llaman ‘neomexicanismo’, pero que se desplaza a una forma de representación que en ese momento era muy relevante”, continúa.

En lo que anteriormente fuera la recámara principal se encuentran “Murciélago” (1993, mixta sobre tela) de Francisco Toledo y “Cayendo al vacío” (1993, óleo sobre tela) de Luis López Loza, que para Guillermo Santamarina Lagunes “son obras importantes de artistas muy importantes”.

A lo largo del recorrido, también destaca las obras “Tres jinetes con res en el suelo”, (s/f, óleo sobre tela) y “Una mangana a tiempo” (s/f, óleo sobre tela) de Ernesto Icaza a quien califica de “representación vernácula”; y “Fruta de Saltillo a Monterrey” (1993) de Enrique Canales.

“En aquella época estaba muy fuerte la presencia del neoexpresionismo. Una muy interesante artista que en aquel momento tenía mucha presencia en la escena y de alguna forma se fue quedando atrás”, explica el curador.

“La colección del acervo se hizo con los artistas más representativos de aquella época, en los primeros años de los años 90. La colección se hizo a partir de las asesorías de un grupo, una crítica de arte -la maestra Teresa del Conde- y un grupo de cuatro galerías de arte, que en ese momento tenían mucha influencia en la difusión de la cultura y el arte”, ahonda.

Muestra La muestra se integra por 32 obras de la colección de Los Pinos, “conjugadas” con obras de la Colección de Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de la colección Centro Nacional Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM), del INBAL. En total, se exhiben 68 piezas de 67 artistas.

“La razón por la que muchos artistas no están dentro de esa colección es porque privilegiaron a esos artistas, que estaban muy representados, muy fuertes en el mercado de arte”, agrega.

Gilberto Aceves Navarro, Alberto Castro Leñero, Francisco Castro Leñero, Miguel Castro Leñero, José Chávez Morado, Arnaldo Coen, Alejandro Colunga, Rafael Coronel, Roberto Cortázar, José Luis Cuevas, Yvonne Domenge, Dr. Atl (Gerardo Murillo), Guadalupe Estrella Carmona, Beatriz Ezban, Manuel Felguérez, Pedro Friedeberg y Vicente Gandía son algunos de los nombres que también se pueden encontrar en la muestra.

Por otra parte, “Pintura y Escultura en el Acervo Patrimonial de México” recibe al público con la pieza de gran formato: “Mesa mexicana” (1993, óleo sobre tela) de Lauro López.

“Inicia con una intención hablar de las de la sensualidad y de la sensibilidad femenina, de la sensibilidad otra. Empieza con la obra de Laura López, pero tiene correspondencia con el trabajo de Sylvia Ordóñez (“Frutas”, 1993) y Dulce María Núñez (“Pueblo grande, chico infierno”, 1994, Collage)”, apunta el curador.

Describe que son “tres artistas muy importantes en la escena de los 80s, en la escena del neomexicanismo, en la escena de una representación posmoderna de nuestro de nuestro entorno”.

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