El teatro permite el convivio, posibilidad única de estar juntos compartiendo un imaginario colectivo que ni las pantallas ni la virtualidad podrán jamás replicar, señala Raúl Oribe —

Rodolfo Usigli, considerado el padre del teatro moderno mexicano, afirmó que “un pueblo sin teatro es un pueblo sin verdad”, y México alista la próxima puesta en escena de la obra reciente del aclamado dramaturgo francés, Pascal Rambert, en el Centro Nacional de las Artes (CENART).
Desde el llamado “pulmón cultural de México”, se respira una atmósfera de renovación y diálogo profundo ante el inminente estreno nacional de “Acomodar”, una pieza que confrontará las creencias del espectador sobre el amor en el Matrimonio y el carácter del hombre en este tiempo.
Este proyecto va más allá de ser una gran función teatral, es ya un puente cultural que celebra el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre Francia y México.
Así lo informaron en conferencia de prensa Raúl Oribe, director de programación artística del CENART; Camil Panetier, del Instituto Francés de América Latina; el autor Pascal Rambert; la productora Jennifer Soler, y el actor Alberto Lomnitz.
La relevancia de esta puesta en escena coincidirá con el 27 de marzo, fecha en que es conmemorado el Día Mundial del Teatro, un momento simbólico para celebrar la escena como un espacio vital del necesario encuentro social.
A ellos se sumó el traductor Humberto Pérez, responsable de adaptar la lírica de Rambert al español.
TEATRO, EXPERIENCIA INSUSTITUIBLE
A pregunta de Crónica sobre los desafíos del teatro frente a la modernidad de las plataformas digitales y la reconfiguración de la identidad masculina, Raúl Oribe afirmó que el teatro es, por definición, una experiencia insustituible.
Dijo que a diferencia del consumo en pantallas, “el teatro permite el convivio, esa posibilidad única de estar juntos en una sala compartiendo un imaginario colectivo que ni las videollamadas ni el Zoom pueden replicar”.
Para la institución, añadió, el teatro responde a una necesidad humana de contacto físico y presencial; “es un derecho constitucional cultural consagrado, que el CENART como pulmón cultural de México, tiene la responsabilidad de promover y defender”.
MASCULINIDAD CON CARÁCTER

Sobre el concepto de lo que llamó “nuevas masculinidades”, el protagonista de la obra, Alberto Lomnitz, dijo que encarnar a este personaje es una oportunidad para explorar una virilidad alejada de la dominación y la violencia, para proponer en su lugar una capacidad de relacionarse desde la vulnerabilidad y el respeto.
Cuando se le preguntó si la obra invita al hombre a volver al origen de cómo amar de manera genuina en una época de introspección, como la Cuaresma, afirmó con honestidad “de cuaresmas no se nada, no sé ni lo que significa”.
Lomnitz añadió que la obra presenta la relación de pareja como un “acompañamiento gozoso, libre de las competencias tradicionales y los conflictos destructivos, para centrarse en el goce de la vida compartida y el apoyo mutuo”.
Esta reconfiguración del carácter masculino es vista por el actor como su “granito de arena” para el cambio cultural más fundamental y necesario de nuestra sociedad actual; “creo que como hombres, lo que nos toca es hablar de la masculinidad”.
“A mí me refresca muchísimo ver una historia de relación de pareja que no es acerca de los pinches conflictos que se la pasaron teniendo y de cómo terninaron mentándose la madre, es un retrato muy intenso de qué pasa cuando en este tipo de relaciones tan intensas de pareja, de repente uno se queda solo y la pareja ya no está”, expresó.
Por su parte, la productora Jennifer Soler complementó a Crónica esta visión al explicar que el significado de "Acomodar" trasciende el género, y se enfoca en la poesía del amor genuino y la complejidad humana de enfrentar las despedidas".
Soler destacó que la obra es un trayecto vital que incluye guiños políticos a la Francia de los setenta, pero cuya esencia radica en reconocer la muerte como parte de un vínculo espiritual profundo que debe ser honrado.
Añadió que en la puesta en escena “hay un dejo de saberse hombre desde otro lugar, desde un lugar de amar, de compartir, de ser y estar con el otro más allá de lo que se ha impuesto”.
CLASE GRATUITA DE RAMBERT

Otro punto relevante fue el anuncio de la clase abierta que impartirá Pascal Rambert en las instalaciones del CENART, una actividad singular dirigida a estudiantes de todas las escuelas de arte y al público interesado.
Esta charla se centrará en el proceso de escribir y dirigir la propia obra, para permitir a los jóvenes creadores interactuar directamente con uno de los directores más influyentes del teatro contemporáneo a nivel mundial.
Rambert, quien ha montado sus textos en más de 40 países, expresó su felicidad por trabajar finalmente en el Centro Nacional de las Artes, “un espacio que había deseado habitar desde que visité México años atrás como un simple paseante”.
En francés, reveló que la obra narra la historia de un escritor viajero en Hong Kong que, tras recibir un premio, regresa a su cuarto de hotel para entablar un monólogo desgarrador y tierno con el retrato de su difunta esposa, también escritora.
Pascal Rambert, explicó a Crónica que eligió a Lomnitz por su capacidad de mezclar la profundidad con el humor, y sus cualidades de sobriedad, y profundidad.
El traductor Humberto Pérez explicó que el texto de Rambert es una “caja de resonancia de sonidos de la calle y emociones privadas, diseñado para que el espectador complete la historia a través de un intercambio de energía”.
MÉXICO-FRANCIA, BICENTENARIO DIPLOMÁTICO
Camil Panetier, responsable de proyectos culturales del Instituto Francés de América Latina (IFAL), dijo que recibir en México a un talento como Pascal Rambert ocurre en un año de gran relevancia, pues se conmemora el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre Francia y México.
Afirmó que colaboraciones como la puesta en escena de “Acomodar” demuestran la “vitalidad y la profundidad del diálogo cultural que une a los dos países”.
Consideró que este proyecto representa una “manera magnífica de iniciar la programación teatral del IFAL y la Embajada de Francia en México; agradeció al CENART por su compromiso con el impulso de las coproducciones artísticas.
Luego resaltó que el trabajo conjunto entre creadores como el actor mexicano Alberto Lomnitz y el director francés Pascal Rambert, refleja un “verdadero espíritu de cooperación y creación compartida”.
La temporada de "Acomodar" iniciará formalmente el 27 de marzo y ofrecerá quince funciones en el Foro de las Artes hasta el 26 de abril; es una cita obligada para quienes buscan un teatro de calidad, profundo y político.
Finalmente, Jennifer Soler señaló que la obra utiliza un lenguaje sin signos de puntuación, lo que obliga a los actores y al público a entrar en una “danza de interpretación dentro del laberinto emocional que propone la pluma de Rambert”.
Este estreno celebra el arte y reafirma la necesidad del hombre de abandonar la imposición para redescubrirse en el amor, un mensaje que resuena con fuerza en el contexto social de la Ciudad de México.
Con un sólido equipo creativo, el CENART llamó a la ciudadanía a ser parte de este evento que honra la memoria, la política de lo privado y la eterna vigencia de la presencia humana sobre el escenario.
“Acomodar”; CENART celebra Bicentenario México-Francia con Disección Poética Nueva Masculinidad desde el Amor