
Las técnicas artísticas modernas pueden provenir desde la creación de las nuevas tecnologías, así como el uso de herramientas antiguas para incorporarlas a una inédita forma de uso para su explotación visual, auditiva o sensorial. En este aspecto, el grabado, a través de diferentes técnicas, pasa de ser usado solamente en artesanías a un medio donde el artista puede expresar su sentir.
Para Julia Magdalena Caporal Gaytán, profesora investigadora del Área Académica de Artes Visuales de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), es importante primero dar a conocer que el arte contemporáneo no surge de manera aislada, ya que, la producción artística se encuentra profundamente relacionada con el entorno, la cultura y la sociedad, esta relación permite que las obras reflejen problemáticas, tradiciones, valores y transformaciones sociales.
Desde esta perspectiva, señaló que funciona como una herramienta para reflexionar sobre el entorno en el que se produce; no solo busca un resultado estético, sino también se espera establecer vínculos con problemáticas sociales, ambientales o culturales que afectan a las comunidades.
De esta forma el Cuerpo Académico, “Arte y Contexto”, del Instituto de Artes (IA), de la Autónoma de Hidalgo, se dedica a investigar las diversas obras y su vinculación con tres importantes aspectos: el entorno, la cultura y la sociedad, demostrando que cada propuesta artística debe funcionar con base en estos tres elementos.

El grabado como disciplina artística
El grabado es una de las técnicas tradicionales de las artes visuales que consiste en tallar o intervenir una superficie como madera, metal, tela o linóleo para generar una imagen que posteriormente puede imprimirse sobre papel u otros soportes, esta técnica permite producir imágenes con gran riqueza de texturas y detalles.
Además, su proceso exige una relación directa con los materiales, ya que el artista talla, incide o marca la superficie para construir la imagen. Históricamente el grabado se ha asociado con la multiplicidad, ya que una misma matriz puede generar varias impresiones, sin embargo, el grabado ha evolucionado hacia nuevas formas que van más allá de la simple impresión bidimensional, explicó la docente universitaria.
Del grabado tradicional a la experimentación artística
Tras estudiar su doctorado en la Universidad de Guanajuato (UG), con énfasis en Grabado desde el punto de vista textil como arte y no como artesanía, Julia Caporal comenzó a utilizar diferentes técnicas como el crochet, tejiendo lienzos y a imprimir encima de ellos, lo que le dio un elemento extra a sus creaciones.
Esto ha llevado a integrar el grabado con este tipo de arte, creando obras que rompen con la idea tradicional de la imagen enmarcada. El textil ha comenzado a utilizarse como un medio que permite explorar temas como la memoria, la naturaleza, la identidad y las transformaciones sociales que, al combinarse con el grabado, estas técnicas generan piezas híbridas que mezclan imagen, textura y materialidad.
El resultado son piezas que pueden ocupar espacios completos, interactuar con el espectador o integrarse a ambientes específicos. “El grabado deja de ser únicamente una técnica gráfica para convertirse en un lenguaje expandido”, expuso la investigadora de la máxima casa de estudios de Hidalgo.
Arte y artesanía: una diferencia conceptual
El arte contemporáneo también se caracteriza por recuperar materiales y técnicas tradicionales para reinterpretarlos. Elementos que han existido durante siglos, como el telar, el bordado o el tejido, adquieren nuevos significados cuando se incorporan a proyectos artísticos, en muchos casos, estos materiales provienen de contextos culturales específicos y se transforman en herramientas para hablar sobre identidad, memoria, naturaleza o problemáticas sociales.
Al respecto, Julia Caporal expuso que una de las discusiones más frecuentes es la diferencia entre arte y artesanía. Aunque ambas prácticas implican habilidades manuales y procesos creativos, suelen distinguirse por su finalidad y su forma de producción.
La artesanía generalmente se caracteriza por la repetición de piezas elaboradas a partir de un mismo modelo o molde, lo que permite producir objetos similares en serie. En cambio, el arte suele privilegiar la creación de piezas únicas que responden a una intención conceptual específica de quien la crea.
Sin embargo, esta frontera no siempre es rígida, en muchos casos técnicas tradicionales asociadas a la artesanía han sido retomadas por artistas contemporáneos para crear nuevas propuestas visuales. Esto no significa que uno tenga más valor que otro, pues tanto el artesano como el artista trabajan con conocimientos especializados y aportan a la cultura desde diferentes perspectivas.
El arte como exploración del entorno natural, el trabajo de Julia Caporal
Durante su carrera artística, Julia Caporal ha trabajado en la repetición de diferentes cuestiones de la naturaleza. “Proyecto una repetición de algo real de la naturaleza y lo llevó a un dibujo y posteriormente a un bordado; en mi caso yo bordo en papel de algodón”, explicó.
Dentro de su trabajo ha interpretado insectos de Hidalgo, nidos tridimensionales, así como algunas plantas, lo que la ha llevado a exponer su trabajo en diversos espacios de importancia nacional e internacional, entre las que destaca la ciudad de Nueva York en Estados Unidos. Su obra tiene como objetivo cuestionar la relación entre las personas y la naturaleza, así como los cambios que afectan a los ecosistemas.
Otra característica importante de su trabajo, es la búsqueda de interacción con el espectador, algunas obras están diseñadas para ser observadas de cerca, recorridas o incluso tocadas. “El arte no solo representa objetos o paisajes, sino que invita a pensar sobre los usos culturales de los recursos naturales y las transformaciones del entorno”, mencionó.
Este enfoque rompe con la idea tradicional de la obra intocable dentro del museo, en su lugar, se propone una experiencia sensorial en la que el público puede percibir las texturas, los materiales y su presencia física. Así, el grabado contemporáneo deja de ser únicamente una imagen impresa y se transforma en una experiencia artística que combina técnica, materialidad y reflexión social.